sábado, 26 de julio de 2014

Rostros con historia (64)

No me lo creo. ¿Nadie?

Se trataba del personaje Knock, en Nosferatu de Murnau (1922), interpretado por el actor Alexander Granach (1893-1945).

sábado, 19 de julio de 2014

Rostros con historia (64)

Una sencilla. ¿Quién me dice antes el nombre del actor y del personaje?

miércoles, 16 de julio de 2014

Rostros con historia (63)

Acertó Jaimemarlow. No le faltó ni una coma:
El rostro pertenece a Betsy Baker. Bueno, más bien al que la maquilló así para una de las escenas de Posesión infernal (The Evil Dead, 1981), donde interpretaba a Linda, una de las que son poseídas por los espíritus de los muertos de un bosque de Tennessee.

jueves, 10 de julio de 2014

Rostros con historia (63)

Más que un clásico, un icono de mi generación. La película con la que todos temblamos. Recuerdo haberla visto en casa, por la noche y solo. Toda una experiencia.
Bueno: ¿a quién pertenece este rostro sonriente?

domingo, 6 de julio de 2014

Otro 6 de julio

Algo más de un mes antes de su ejecución (6 de julio de 1535), el 3 de junio Thomas More fue interrogado por tercera vez por Cromwell y un comité del Consejo Privado del rey. De vuelta a su celda en la Torre de Londres, el prisionero escribió una carta a su hija Margaret de la que reproduzco un pasaje del final:
[...]En dicha entrevista se comentó que era sorprendente que me aferrase tanto a mi conciencia, cuando en realidad yo no estaba seguro de esto. Añadí que estaba bien seguro de que mi propia conciencia (informada como está por la diligencia que durante tanto tiempo he tenido en esto) no se opone a mi propia salvación. No me entrometo en la conciencia de aquéllos que piensan de otro modo, todo hombre permanece en pie y cae para su señor. No soy juez de hombre alguno. También se me dijo que, si yo estaba dispuesto vivir lo mismo fuera del mundo que dentro -como había dicho allí-, ¿por qué no hablaba claramente en contra del estatuto? Parecía bien claro que no me agradaba morir, aunque eso decía. Respondí, como es verdad, que no he sido hombre de vida tan santa que me atreviera a ofrecerme a mí mismo a la muerte, no fuera que Dios por mi presunción tolerara que yo cayera, y por tanto no me echo hacia delante sino hacia atrás. Aunque si Dios me lleva a ella, entonces confío que Él mismo, en su gran misericordia, no dejará de darme gracia y fuerza. 

viernes, 4 de julio de 2014

John Adams

Excelente serie de HBO films, estrenada en 2008. John Adams cuenta la vida de uno de las padres de los Estados Unidos, y segundo presidente de esta nación.
La historia arranca en las vísperas de la Guerra de la Independencia, pero refleja con especial interés la vida familiar y diplomática de este gran político: sus logros, sus derrotas, y todo lo que dejó en el camino.
Adams es magníficamente interpretado por Paul Giamatti. Alrededor suyo otros grandes personajes como Thomas Jefferson, Benjamin Franklin y George Washington -al que, a mi juicio, le falta un poco de nervio-.
Me resultó brillante el modo en el que la serie muestra el choque entre la rectitud y sobriedad del americano, con la decadente corte francesa de Versalles (a la que Franklin, camaleónico, tardó muy poco en acostumbrarse). Pero el momento cumbre es la entrevista entre Adams -primer embajador norteamericano en Inglaterra- y su ex-monarca Jorge III.

domingo, 29 de junio de 2014

El rencor, en una palabra

El término "rencor"  (variación de "rancor", ahora en desuso) según el Diccionario de la lengua española es: "Resentimiento arraigado y tenaz". Esta palabra, curiosamente, tiene la misma raiz etimológica que "rancio". Joan Coromines en su Breve diccionario etimológico explica que ambas provienen del adjetivo latino rancidus, cuyo significado es maloliente y rancio.
Así pues, el resentimiento es algo rancio en doble sentido: algo viejo y algo fétido.

miércoles, 25 de junio de 2014

Un rostro para la sonrisa

Los surcos marcados en la piel de su rostro por esa tendencia a la sonrisa. No a la carcajada, ni a la pose de portada, sino al reflejo facial de un convencimiento profundo que sólo da la fe: Dios es padre.
Porque la sonrisa de Álvaro del Portillo, don Álvaro, como muchos le conocieron y aún le conocen, no era la de un hombre bonachón, ni mucho menos la del iluso. Él sonreía con sus ojos claros, con el brillo de quien ve a Jesucristo en cada persona, y a la voluntad de Dios tras cada situación. Y esto era fruto del hábito, de la práctica -como el atleta que tiene sus músculos en tensión, listos para la ocasión. Para don Álvaro, siempre era la ocasión, y por eso su musculatura facial ya se había acostumbrado al ejercicio de la sonrisa. También frente a las contradicciones, cuando rondaba el desánimo o se atisbaban los nubarrones en el horizonte. Y siempre, en medio del trabajo continuo, el esfuerzo y el tesón para llevar a cabo la tarea encomendada. Don Álvaro del Portillo (1914-1994), primer sucesor de san Josemaría Escrivá al frente del Opus Dei (1975-1994), será beatificado el próximo 27 de septiembre en Madrid. Se unió a la Obra en 1935 y, nueve años después, fue ordenado sacerdote. San Juan Pablo II le designó Obispo en 1990 y, cuatro años después, falleció en Roma, justo al regresar de un viaje a Tierra Santa.
Gente de todo el mundo se reunirá para dar gracias a Dios por haberle conocido, por haber recibido favores de él desde el cielo o, simplemente, por haber visto su rostro sonriente en una foto y conocer también el motivo de su profunda alegría.

Beowulf MS

Beowulf MS
Hwaet!