martes, 21 de abril de 2009

Entrevista con Armando Roa Vial


En noviembre de 2007, la editorial Belacqua publicó en España una traducción del poema anglosajón Beowulf, del que se conserva una única copia en el MS Cotton Vitelius A.XV, celosamente guardado en la Biblioteca británica. El autor de esta -hasta la fecha- última traducción al castellano del citado poema es Armando Roa Vial (1967), un poeta y ensayista chileno, que en la actualidad alterna sus tareas literarias con la docencia en la Universidad del Desarrollo en Chile.

Tras contactar con él a propósito de su traducción, amablemente accedió a que le remitiera una breve entrevista sobre el texto de la misma.


Eugenio Olivares: ¿Qué te gustaría destacar de entre lo que has publicado después de 2003?
Armando Roa: De lo publicado con posterioridad a ese año me gustaría destacar “Cántico del Sol”, que reúne una muestra bastante grande de la poesía de Ezra Pound y, también, un libro que está por salir, “Ejercicios de Filiación”, que reúne la poesía que he escrito entre 1998 y el 2008.

E.O.: Se ha dicho de ti que eres el mejor traductor chileno. ¿Dirías que la publicación de tu Beowulf fue un acontecimiento en el mundo editorial de tu país? ¿Hasta qué punto el hecho de que tu nombre aparezca como traductor del poema ha contribuido a que el lector medio chileno conozca este texto? ¿Lo equipararías, salvando las distancias, con lo sucedido con la traducción de Seamus Heaney en el mundo de habla inglesa?
A.R.:Eso del mejor traductor chileno es a todas luces una exageración. Lo que ocurre es que aquí hay poca cultura “traductoril”, la traducción no es considerada aún un género con credenciales propias, y somos muy pocos los que nos dedicamos a este oficio. La edición de Beowulf efectivamente provocó mucho impacto, aunque a decir verdad no me extrañó, ya que en Chile hay un buen público lector, aunque no tengamos un medio editorial poderoso y arriesgado, como ocurre en Argentina y en España.

E.O.:¿Qué otras traducciones en español conoces del poema? ¿Qué opinión te merecen éstas en general y, particularmente, el Beowulf de tu compatriota Orestes Vera (1959)? Me gustaría que me hablaras un poco de él. En particular, ¿sabrías decirme cómo es que acabó traduciendo un poema en inglés antiguo para una editorial española? Hay otro chileno que parece ser clave en el Beowulf de 1959. Me refiero a Carlos Sánder, Cónsul General de Chile en la España de Franco y antiguo alumno de Orestes Vera.

Conocía desde luego la traducción de los hermanos Lerate, publicada en Alianza, uno de los textos obligados que tuve a la vista a la hora de traducir y con el que siempre me voy a sentir en deuda. Es una traducción rigurosa desde un punto de vista interpretativo, aunque a mi juicio flaquea en su estructura rítmica al tratar de forzar las estructuras silábicas variables del anglosajón en el endecasílabo castellano y, también, por al abuso del hipérbaton, que le resta naturalidad y espontaneidad al discurso. La de Orestes Vera, todavía un desconocido en mi país, la conocí después de terminar mi versión, al revisar bibliografías publicadas en Gran Bretaña sobre el Beowulf. Su traducción es notablemente fluida . No sé los detalles de cómo pudo editar en Aguilar, pero me parece un magnífico ejemplo de diálogo literario gozoso entre latinoamérica y España, un diálogo que hoy se echa de menos, a pesar de compartir el patrimonio idiomático. Por dar un solo ejemplo: es poco o nada lo que se conoce en latinoamérica de la poesía española a partir de Gil de Biedma o Blas de Otero; a su vez, en España, la poesía latinoamericana de los últimos cincuenta años, tan importante para la revitalización del idioma es, salvo algunas honrosas excepciones, sistemáticamente ignorada. Respecto a Carlos Sánder, efectivamente tuvo un papel destacado apoyando en España la publicación del trabajo de Orestes Vera. Sander era funcionario diplomático pero al mismo tiempo un distinguido poeta y periodista.

E.O.: Tu encuentro con Borges parece definir claramente el despertar de tu vocación como anglista, aunque luego te dedicaras al estudio de las leyes. Borges estudió inglés antiguo por su cuenta; también lo hizo Orestes Vera, antes incluso que el anterior (según tú mismo me has comentado). ¿Tu formación en esta lengua es también la de un autodidacta?

A.R.: Sí, el encuentro con Borges, un escritor al que adoro, fue muy decisivo, particularmente cuando tuve la oportunidad de escucharlo recitar, con su voz gutural, en anglosajón. Se sabía de memoria el “Padrenuestro” y, también, algunos pasajes de “La Batalla de Maldon”. El inglés antiguo lo he estudiado por mi cuenta; empecé en segundo o tercer año de Universidad, mientras estudiaba Derecho, y me queda todavía mucho, muchísimo por aprender.

E.O.: Leyendo tu traducción de Beowulf, me doy cuenta de que has escrito un texto bastante libre, omitiendo abundantes detalles que aparecen en el poema original ¿Qué texto o textos has seguido para escribir tu versión? ¿Has consultado alguna traducción al castellano?

Siempre que traduzco consulto y tomo elementos de otras traducciones, me parece de rigor hacerlo, ya que al final es un trabajo acumulativo y mancomunado, más aún en un poema anónimo como el Beowulf, que circuló entre diversos copistas que lo fueron rescribiendo y enmendando, sin cuidarse de algo tan accidental como la autoría. De las ediciones en inglés moderno me sirvieron muchísimo las de Bradley, Donaldson y Seamus Heaney; de las españolas, la de los hermanos Lerate. En cuanto a la de Orestes Vera, sólo pude conseguirla cuando el trabajo ya estaba terminado. La mía es, además, como tú bien dices, una versión muy libre. Es parte de una estética personal: traducir es, para mí, un ejercicio de reescritura.

E.O.: Abundando en lo mismo, ciertamente, tu traducción no es literal –algo que no considero, a priori, ni positivo ni negativo–. Hay pasajes de gran belleza. Disfrutas jugando con las palabras, usas una vasta variedad de adjetivos, creas tus propias perífrasis, empleas la aliteración, … ¿Qué método seguiste o qué quisiste priorizar? Aunque sea una dicotomía excesivamente excluyente, ¿prefieres antes una traducción bella a una traducción literal?

A.R.: Lo de las perífrasis y, especialmente, el uso de las aliteraciones, fueron opciones personales para privilegiar los hallazgos retóricos y prosódicos que me parecen más relevantes de la poesía anglosajona. Respecto a la dicotomía fidelidad/belleza te lo respondo de esta forma: no hay mayor infidelidad a un poema, al traducirlo, que privarlo de belleza, amputarlo o hacerlo cojear. La verdad de un poema se juega en eso. Muchas veces, además, se confunde fidelidad con servilismo literal, olvidándose que todo texto es abierto y nunca un texto definitivo “fruto de la superstición o el cansancio” como diría el maestro Borges.

E.O.: Tu traducción de Beowulf aparece en Chile primero en 2006 y luego en 2007. Tu introducción y el artículo de Tolkien “The Monsters and the Critics”, ¿preceden a ambas ediciones o sólo a la segunda? Respecto al ensayo de Tolkien. ¿se trata del texto original en inglés o de una traducción, y si es así, de quién?

A.R.: En latinoamérica, específicamente en Colombia y en Chile, aparecieron las dos ediciones con el texto de Tolkien –tomado de la versión publicada de ese ensayo por Minotauro- y con la introducción mía.

E.O.: La edición española de tu poema no incluye ni la introducción, ni el artículo de Tolkien. La obra se publica en España en noviembre del 2007, coincidiendo con el lanzamiento de la película Beowulf de Robert Zemeckis, con Angelina Jolie en el papel de la madre de Grendel. El resultado ha sido que un texto cuidado ha pasado desapercibido entre los estudiosos de la literatura medieval inglesa. ¿Qué tipo de lector tenías en mente al preparar tu traducción?

A.R.: Lo que me cuentas de una edición española sin ninguno de esos textos me sorprende y me enoja, ya que jamás he autorizado una edición para España, y menos una edición incompleta. Sea como fuere, efectivamente se trata de una versión no pensada para lectores especializados.

E.O.: No me resisto a preguntártelo: siendo tú un poeta ¿por qué no una traducción en verso?

A.R.: Porque la prosa me pareció más plástica, cómoda y natural para un poema esencialmente narrativo.

Muchas gracias,

Jueves 9 abril 2009

5 comentarios:

Beowulf MS

Beowulf MS
Hwaet!