jueves, 31 de diciembre de 2009

Puestos a censurar...

En 1941 Warner Bross estrenó un corto de Bugs Bunny titulado "All This and Rabbit Stew" ("Todo esto y un estofado de conejo"); el título era una parodia de la película del año anterior "All This and Heaven Too" ("Todo esto y el cielo también"). Este corto, cuyo copyright expiró en 1969, ha dado mucho que hablar por la presentación esterotipada racista -se ha dicho- de un afroamericano, o sea un negro nacido en los Estados Unidos. En 1968 United Artists retiró del mercado y la Televisión este corto junto a otros 10 más -los Censored Eleven, los "Once censurados" (http://es.wikipedia.org/wiki/Censored_Eleven)-; se argumentó que todos ellos contenían elementos inaceptables para la audiencia norteamericana de finales de la década de los 60.

Entre los Censored Eleven no figuraba, por supuesto, el siguiente corto en el que, alguien podría pensar (yo no), aparecían "esterotipos racistas y ofensivos" de los españoles. Este tipo de censuras tan políticamente correctas han sido exportadas por USA al resto del mundo.

¡Feliz 2010!

viernes, 25 de diciembre de 2009

Custom Madelman: Reinaldo Roro

Cuando el ejército alemán atacó a la Unión Soviética, Reinaldo Roro tenía 20 años y estudiaba derecho. Harto de la rutina de las clases en la Facultad y deslumbrado por las victorias de la Wehrmacht, fue de los primeros en alistarse en la unidad que pronto sería conocida como “División Azul”. Entre los días 14 y 20 de Julio (1941), los voluntarios fueron enviados por ferrocarril a Alemania, al cuartel de Grafenwöhr en Baviera. Tras una instrucción acelerada, el 31 juran lealtad al Führer en la lucha contra el comunismo y el 10 de Agosto parten en dirección al frente.
El 9 de enero de 1942 se había formado la Compañía de Esquiadores, con la misión de cruzar el lago helado Ilmen a pie para socorrer a los alemanes. Reinaldo Roro tomó parte en aquella expedición. Había aprendido a esquiar de niño y ayudó a instruir a los más nobeles.
La misión de la Compañía de Esquiadores se cumplió, pero a un precio muy alto: los divisionarios tuvieron un 90 por ciento de bajas. Entre los que sobrevivieron, estaba Vicente.
En diciembre de 1942, el fervor de los primeros días había pasado. Éste era el segundo invierno en las inhóspitas tierras soviéticas y más de uno había perdido el buen humor. Lo cierto es que lo peor estaba aún por llegar. En Enero de 1943 comenzó una enorme ofensiva rusa sobre el lago Ladoga, para aliviar el cerco de Leningrado. Al mes siguiente, el 10 de febrero, comienza la batalla de Krasni Bor, el más sangriento episodio en el que la División Azul tomó parte.
Reinaldo Roro se mantuvo con vida y volvió a España cuando la División Española de Voluntarios fue repatriada.

(Los hechos referidos en esta recreación son históricos, el personaje no. Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia. Esta recreación no tiene ninguna connotación o intención ideológicas)

sábado, 19 de diciembre de 2009

Niños soldados

Existe una extraña sintonía entre el hombre y el dolor. Cuando éste llega nunca es un desconocido, porque desde niños le hemos tratado: dolor al nacer, dolor al echar los dientes, dolor en las distintas enfermedades,...
Estoy pasando unos días junto a niños enfermos. Sus cabecitas están afeitadas, como soldados que luchan día a día contra la muerte. Si tu mirada se cruza con la suya, no la evitan, y al mirarte, te cuentan una historia de dolor, pero también de alegría. Cuando no pelean contra la enfermedad, juegan, sonríen y cantan, porque entienden que su vida es un don precioso que tienen que aprovechar. No se rebelan contra el dolor, aunque piden que se acabe. Y me acuerdo de unas palabras del Evangelio de San Mateo (XV, 22-23):
Entonces una mujer cananea, que procedía de esa región, comenzó a gritar: «¡Señor, Hijo de David, ten piedad de mí! Mi hija está terriblemente atormentada por un demonio».
Pero él no le respondió nada.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Los chistes de Dios

A veces, Dios nos cuenta un chiste que entendemos y nos reímos. Un día vamos con toda la familia a una cena en casa de unos amigos. Se nos ha hecho tarde y estoy nervioso ("Otra vez llegan tarde los de siempre", dirán). Ya están todos dentro del coche y al ir a arrancar, el vehículo ni se inmuta; se ha quedado sin batería. La primera reacción es darse a todos los demonios. Después, entiendo el chiste: no pasa nada, ¿por qué doy tanta importancia a cosas que no la tienen?.
Pero en otras ocasiones, no entiendo los chistes que me cuenta Dios. "No lo pillo", le suelo decir. Y me acuerdo que cuando era pequeño, tampoco entendía muchos chistes que contaban los mayores. El motivo era sencillo: yo era un niño. Pasados los años, recordaba algunos y, al comprenderlos, soltaba una carcajada. Eran muy buenos, aunque no tanto como el que Dios me contó hace unos días y aún no he pillado.

sábado, 5 de diciembre de 2009

El Humor de Dios

Un día hablaba con mis hijos del Amor de Dios y la palabra “humor” vino a mi boca, involuntariamente, cuando quería decir la primera. Rectifiqué sobre la marcha, pero luego reparé en que lo que había dicho también tenía sentido: Dios, que es la suma felicidad, tendrá también sentido del humor. Es más, ¿acaso no es Dios quien más humor tiene?
Pienso ahora en muchos santos –aquellos hombres y mujeres que más han amado a Cristo- de quienes nos han llegado anécdotas sobre su fino (o gordo) sentido del humor: Santo Tomás Moro, Santa Teresa de Jesús, San Juan Bosco, el Santo Cura de Ars, San Josemaría Escrivá,...
Por todo, me dio mucha alegría cuando leí (en dos entrevistas diferentes) las palabras de Benedicto XVI al respecto, unos años antes de ser elegido Papa.




- ¿Dios es siempre serio, o también muestra sentido del humor?


- Pienso que tiene un agudo sentido del humor. A veces hasta puede llegar a darnos un pequeño empujón para advertirnos: “¡No os toméis tan en serio!” El sentido del humor es una parte esencial del gozo de la Creación.


- Entonces ¿Dios se muestra siempre lleno de respeto o también manifiesta humor?


- Personalmente creo que tiene un gran sentido del humor. A veces le da a uno un empellón y le dice: «¡No te des tanta importancia!». En realidad, el humor es un componente de la alegría de la creación. En muchas cuestiones de nuestra vida se nota que Dios también nos quiere impulsar a ser un poco más ligeros; a percibir la alegría; a descender de nuestro pedestal y a no olvidar el gusto por lo divertido.

martes, 1 de diciembre de 2009

"Listen to them...": tres actores interpretando a Drácula

En 1897 Bram Stoker (en la foto) publica su novela más conocida, Dracula. En el capítulo II, el Conde dice, refiriéndose a los lobos que aullan: "Listen to them - the children of the night. What music they make!" ("Escúchalos, los hijos de la noche. ¡Qué música hacen!"). Para que lo entienda su interlocutor, el joven Harker, Dracula habla en inglés. ¿Queréis saber cómo un eslavo como Dracula pronunciaría esas palabras? Escuchemos al actor Bela Lugosi, curiosamente nacido en Transilvania, interpretando al vampiro en 1931.


Frank Langella es un seductor vampiro en Drácula (1979). Para él, la música de los lobos es “sad” (triste), y las palabras son dichas a Mina, a quien quiere conquistar en plan melancólico. Ni rastro del acento transilvano en este actor norteamericano.



En el Dracula de Coppola (1992), el londinense Gary Oldman, al pronunciar la famosa cita ¿acaso no imita a Bela Lugosi? Fijaos también que añade el adjetivo “sweet” (dulce).

En el escudo de un caballero


En el romance inglés Sir Gawain and the Green Knight (s. XIV) el caballero protagonista del relato, Gawain, lleva una imagen de la Virgen María en la cara interior de su escudo (vv. 648-50): "At þis cause þe knyȝt comlyche hade / In þe inore half of his schelde hir ymage depaynted, / Þat quen he blusched þerto his belde neuer payred" (Por esta causa el caballero cortésmente llevaba / su imagen pintada en la cara interior de su escudo, / así que cuando la miraba su coraje nunca caía).
Cuenta Nennius en su Historia Brittonum (s. IX) que el rey Arturo combatió en doce ocasiones contra los sajones. Durante la batalla que tuvo lugar en el castillo de Guinnion, el famoso rey bretón llevaba una imagen de la Virgen María sobre sus hombros, consiguiendo gracias a su ayuda una gran victoria.
En la Gesta Regum Anglorum (s. XII) de William of Malmesbury leemos cómo también en la última batalla, aquella que tuvo lugar en el monte Badon, Arturo llevaba una imagen de María cosida a su armadura. Geoffrey of Monmouth también narra en su Historia Regum Britanniæ (s. XII) que durante la batalla del monte Badon Arturo llevaba la imagen de la Virgen. Lo novedoso de su comentario es que la imagen estaba en su escudo llamado Pridwen; déntico es el relato que al respecto hace Layamon en su Brut (s. XII).
Quizá fueran los textos de G. of Monmouth o Layamon los que el poeta de Sir Gawain and the Green Knight tuviera en mente, precisamente por que puntualizan que la imagen de la Virgen iba pintada en el escudo de Arturo. Y sin embargo el poeta anónimo de nuestro romance introduce una novedad que no está presente en ninguno de los pasajes aquí incluidos. Si excluimos la mención de Geoffrey of Monmouth, la imagen de María funciona en todos ellos a modo de milagroso talismán que, simplemente por su presencia, ayuda a quien lo porta en las batallas. En el caso de la imagen en el escudo de Gawain podemos decir que de por sí no tiene poder alguno; es necesario que Gawain la mire para que cumpla su propósito, esto es, que el coraje del caballero no decaiga en el combate. Cuatro siglos después de que María hiciera su primera aparición en el contexto de la narración artúrica, parece como si el poeta quisiera recalcar que la imagen de la Madre de Dios no es una especie de amuleto mágico que se lleva y cumple su propósito, sino que sólo sirve en tanto que inspira al caballero un acto de devoción y amor; entonces ella concede sus favores.
Como vemos, al llevar Gawain la imagen de María pintada en su escudo, nuestro caballero se sitúa en el contexto de una antigua tradición que se iniciara cuatro siglos atrás con la persona del rey Arturo. Además este detalle, y a la luz de las innovaciones en la teología mariana a finales de la Edad Media, apunta a que el caballero sentía una profunda devoción por María, a quien recurría en los momentos de peligro físico o moral.

Beowulf MS

Beowulf MS
Hwaet!