jueves, 30 de abril de 2009

Mary Ann Glendon y Barak Obama: "No, I can't!"


"Lo que hoy está claramente ‘trasnochado’ es el viejo feminismo de los 70 — con sus actitudes negativas hacia los hombres, el matrimonio y la maternidad, y con su rígida disciplina de partido sobre el aborto—" (Mary Ann Glendon).

A principios del año 2006 tuve que contactar con ella. Junto con unos compañeros de la Universidad de Jaén estábamos organizando un congreso sobre los retos a los que se enfrentaba la familia cristiana en el siglo XXI, y alguien la mencionó como posible conferenciante. Mary Ann Glendon había sido la primera mujer en ser nombrada Presidenta de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales de la Iglesia Católica (1994). Al año siguiente actuó como representante del Vaticano en la “IV Conferencia Mundial sobre la Mujer” en Beijing (1995). Entre sus numerosas publicaciones pueden mencionarse The New Family and the New Property (1981); Abortion and Divorce in Western Law (1987), y The Transformation of Family Law (1989).
Localicé su email en la web de la Facultad de Derecho de la Universidad de Harvard y le escribí un mensaje formal y, al tiempo, animante. No tardó en responderme. Agradecía enormemente la invitación que le hacíamos, elogiaba nuestra iniciativa y nos animaba a continuar. Sin embargo –ya me lo temía yo con tanto elogio- tenía las fechas comprometidas. Y es que la Doctora Glendon, abogada, madre, profesora, feminista y casada, era una mujer muy ocupada. Y más cuando en diciembre de 2007 el Senado de Estados Unidos la ratificaba como embajadora de su país ante la Santa Sede, puesto en el que permaneció hasta el 19 de enero de 2009. Por cierto, la plaza está aún vacante...
He recordado este episodio cuando, hace unos días, su nombre ha vuelto a estar de actualidad en su país. Resulta que Notre Dame, la Universidad católica más importante de Estados Unidos, ha concedido el doctorado honoris causa a Barack Obama, algo que ha sido criticado por amplios sectores de la población católica norteamericana, pues el nuevo presidente es partidario del aborto y de la investigación con células madre embrionarias. Para equilibrar un poco la balanza, la citada institución había decidido otorgar a Mary Ann Glendon (pro-vida) otra prestigiosa distinción, la Laetare Medal (ella recibió el doctorado honoris causa de Notre Dame en 1996). Tanto Barak Obama como la famosa jurista estaban invitados a la ceremonia de graduación de este curso (27 de abril), donde se les entregarían sus distinciones y el Presidente pronunciaría el discurso inaugural. Pues bien, la profesora Mary Ann Glendon, ha renunciado a la medalla que se le iba a conceder y a asistir a la cereminia. En algún momento se ha debido de decir a sí misma: "No, I can't".
En una carta remitida al rector de Notre Dame, Rev. John Jenkins, la Doctora Glendon deja sus motivos bien claros. “Una cosa es que el presidente de los Estados Unidos […] haga la política que haga y piense lo que piense, pronuncie el discurso de graduación en una Universidad. Eso es un honor objetivo […] Otra cosa es conceder un doctorado honoris causa, […], a una persona que mantiene con palabras y hechos un modo de entender qué es la vida humana que contradice los principios institucionales de la Universidad de Notre Dame”. Por si fuera poco, Glendon le recuerda también al Rector Jenkins que la Conferencia Episcopal de EEUU pidio en 2004 a las instituciones católicas que “no concedieran honores a aquellos que actúan sin respetar nuestros principios morales fundamentales”, y que a tales personas “no se les deberían conceder premios, honores o plataformas que pudieran sugerir un apoyo a sus acciones”. No se trata de coartar el diálogo, ni de vetar a nadie, pero tampoco de ir con el lirio en la mano dando aplausos y galardones a quien tan abiertamente patrocina políticas que violan el derecho fundamental a la vida: “Esta petición que en modo alguno implica un control o interferencia con la libertad de una institución para invitar y debatir con quien quiera, me parece tan razonable que no entiendo cómo una universidad católica puede no respetarla”. No se le escapa, por último, a esta brillante jurista que, dado el prestigio y la merecida fama de Notre Dame, su ejemplo “pueda tener un desafortunado efecto expansivo”.
Uno puede ser o no católico, y puede también valorar algunas o muchas de las políticas de Barak Obama. Pero, sin duda, Mary Ann Glendon ha dado un ejemplo de coherencia, dejando claro que sus principios están por encima de todo.

martes, 28 de abril de 2009

Juan M. de Prada escribe sobre la Educación Diferenciada


Me he encontrado este artículo en una revista que recibo en casa. No he leído ningún libro de Juan M. de Prada, aunque sí algún que otro artículo con mucho sentido común, como éste.

Juan Manuel de Prada
Educación diferenciada

Acabo de leer Por qué los niños no son niñas (Ediciones Cristiandad), un iluminador ensayo del holandés Koos Neuvel sobre la escuela diferenciada cuya lectura les recomiendo. Anticiparé que estudié en un colegio mixto, del que guardo un tesoro de recuerdos imborrables; y también que llevo a mi hija a un colegio mixto, del que hasta la fecha no puedo sino predicar bondades. Quiero decir con ello que no me influye ningún prejuicio sobre la escuela diferenciada cuando me dispongo a escribir sobre ella; algo que no sé si podrán afirmar quienes con tanto encono y acritud la combaten, tildándola de “escuela segregacionista” y no sé cuántas enormidades más. Para exorcizar los prejuicios empezaremos, pues, por aportar datos; y los datos demuestran que en aquellos países donde existe una tradición arraigada de escuela diferenciada los resultados no dejan resquicios a la duda. En Gran Bretaña, por ejemplo, cada vez que se hace un estudio sobre los colegios donde se alcanzan mayores logros educativos, donde el índice de fracaso escolar es menor y la preparación intelectual y humana de los alumnos más esmerada, los veinte colegios mejor puntuados son, invariablemente, colegios de educación diferenciada. Año tras año, los estudios así lo constatan; esto es un hecho incontrovertible, que sólo desde el prejuicio ideológico se puede oscurecer o negar.

También es un hecho incontrovertible que hombres y mujeres somos distintos. Son distintas, desde luego, nuestras fisiologías; y son distintas también nuestras psicologías. El sexo no presupone una capacidad intelectiva mayor o menor; pero configura nuestros métodos de aprendizaje, el camino a través del cual nuestra capacidad intelectiva se hace más penetrante y luminosa. Y ese “camino” del aprendizaje es distinto en hombres y mujeres. En los colegios mixtos, por ejemplo, los profesores siempre se quejan de las dificultades que deben arrostrar para contener el exceso de energía de los chicos; dificultades que entorpecen sus posibilidades docentes y reducen las posibilidades de aprendizaje de las chicas. En cambio, jamás he escuchado a un profesor de un colegio diferenciado quejarse sobre este particular.

¿Hemos de pensar que los alumnos de los colegios masculinos son menos fogosos o enérgicos que los alumnos de los colegios mixtos? Por supuesto que no. Pero la experiencia demuestra que, en efecto, los chicos perturban el orden de la clase con menos frecuencia en los colegios masculinos. Esto no se debe a que el orden disciplinario de los colegios masculinos sea distinto, sino a que los chicos adoptan, simple y llanamente, otra actitud. Los chicos de un colegio masculino no incordian al profesor por la sencilla razón de que ya no tienen que reafirmar su masculinidad ni pavonarse ante las chicas; tampoco tienen que “autojustificarse”, aduciendo que ciertas asignaturas o dedicaciones son “propias de chicas”.

Pero, como decíamos, el reparo más fuerte que se hace contra la educación diferenciada es de índole prejuiciosa e ideológica. Se afirma que atenta contra la “igualdad” de hombres y mujeres; y también que favorece la “segregación”. Tal vez hubo un tiempo (cuando se preparaba a chicos y chicas para futuros divergentes) en que la escuela diferenciada pudo reafirmar los roles existentes y favorecer, por lo tanto, la desigualdad; pero hoy los planes de estudio en los colegios de chicos y chicas son idénticos. Y respecto a la presunta “segregación”, ¿se puede todavía objetar sinceramente que la educación diferenciada entorpece la integración social entre chicos y chicas? Los colegios diferenciados no están rodeados de vallas, ni obligan a sus alumnos a convivir día y noche; fuera del horario lectivo, los alumnos de estos colegios tienen tiempo más que suficiente para tratarse con chicos del otro sexo.

Y, puesto que constatamos que los reparos contra la escuela diferenciada son de índole prejuiciosa e ideológica, hemos de lanzar una pregunta. El combate tan enconado y agrio que algunos sostienen contra la escuela diferenciada, ¿no será el disfraz con el que esconden un laicismo rampante que pretende la posterior demolición de la escuela concertada?
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lunes, 27 de abril de 2009

Monólogo de un replicante en Blade Runner

En 1982 se estrenaba la película Blade Runner, dirigida por Ridley Scott y basada, muy libremente, en la novela de Philip K. Dick ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? (Do Androids Dream of Electric Sheep? (1968)). Cuatro años después de Alien, el Octavo pasajero, Scott estaba apostando fuerte por la ciencia ficción.
La película se desarrolla en Los Ángeles durante el año 2019, pero aborda un tema que a fecha de hoy, diez años antes, ya no es ciencia ficción: la ingeniería y la manipulación genética. Así, una empresa llamada Tyrrell Corporation crea artificialmente a unos seres llamados replicantes, con el nobilísimo propósito de librar a los humanos de los trabajos peligrosos; los replicantes asimismo son empleados como esclavos en las “colonias exteriores” de la Tierra. El modelo Nexus-6 es prácticamente idéntico al ser humano; a decir verdad, lo supera en agilidad y fuerza física. Sin embargo, su condición no humana, le impide tener respuestas emocional complejas o de empatía. Además, la vida (o duración, mejor dicho) de este modelo Nexus-6 está limitado a 4 años, dada su alta inestabilidad emocional.
Tanto es así que los replicantes se rebelan ante su situación y se producen una serie de altercados sangrientos. Seguidamente, estos seres son declarados ilegales en el planeta Tierra, y se encarga al apático Rick Deckard (Harrison Ford), un Blade Runner – policía especialmente entrenado –, que proceda a localizar y “retirar” a un grupo de replicantes especialmente peligrosos que, al mando de Roy Batty (Rutger Hauer) han llegado a Los Ángeles.
Deckard hace su trabajo sin convencimiento alguno, pero tampoco tiene razón alguna para no cumplirlo hasta el final. Quizás experimenta algún remordimiento cuando ve los cuerpos de dos replicantes femeninas que ha retirado, pues realmente parecen humanas. A fin de cuentas, en un mundo sin Dios como el de Deckard, ¿qué diferencia hay entre un Nexus-6 (con 4 años de duración) y un ser humano (con unos cuantos más)? También el espectador entra en este juego, sobre todo al ver la falta de humanidad que existe en el mundo de Deckard, masificado, oscuro, lluvioso, consumista. Antes de terminar la película, Batty puede matar a Deckard, quitarle ese don precioso que a él mismo se le escapa ya, segundo a segundo. El primero entiende el valor de una vida (aunque sea la de aquel que le buscaba para “retirarle”), y el replicante, cuasi humano, salva al hombre deshumanizado. Deckard y el espectador, sin más puntos de referencia en el universo materialista descrito por la película, bien pueden ver en el gesto benévolo de Batty un auténtico rasgo de humanidad. Nada de extraño hay, por tanto, en que al final, el Blade Runner comience una historia de amor con una replicante (efectivamente, no era una mujer) a la que conoció al principio de la película; “Lástima que ella no pueda vivir, pero ¿quién vive?”- le dice a Deckard su desagradable compañero. Él y ella se marchan juntos en coche. Hace un día espléndido y luce el sol. Es un final feliz, a lo postmoderno.
Aquí tenéis la secuencia en la que Batty salva la vida a Deckard, pronuncia su propio sermón funerario y se apaga. El monólogo del replicante es uno de los más memorables de la historia del cine de las últimas décadas: “I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I've watched c-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those ... moments will be lost in time, like tears...in rain. Time to die”. (“Yo he visto cosas que vosotros no creeríais. Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad, cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir”).

domingo, 26 de abril de 2009

The Police toca "Message in a Bottle" por primera vez en directo

Ellos eran mi debilidad: Sting, Andy Summers y Stewart Copeland. Tenía todos sus Lp’s, coleccionaba sus singles, Ep’s, ediciones raras, discos en directo piratas (bootlegs) y todo aquello que llevara escrito el nombre mágico de mi grupo favorito: The Police.
En agosto del año pasado finalizó en New York una macro gira de este grupo. Había comenzado en mayo de 2007. Se habían reunido, decían, para celebrar los 30 años desde la formación de la banda en 1977, cuando el punk-rock rugía, vomitaba, insultaba -y sus mánagers cobraban mucho dinero-. Esta macro-gira policíaca trajo al gripo varias veces a España. “¿No vas a ir a verlos, papá?”, me preguntaban mis hijos insistentemente. No fui ni a uno solo de sus conciertos. Yo ya les había visto en directo. Fue en septiembre de 1983 y en Madrid. Promocionaban su Lp “Synchronicity”. Les había estado siguiendo desde 1978 y soñaba con verlos tocar. Aquella noche sobre el escenario montado en el campo de fútbol del Moscardó, los tres músicos, The Police, y yo tenía 16 años. Dejémoslo así. ¿Vale?
Tras aquella gira, y sin anunciarlo oficialmente, Sting, Andy Summers y Stewart Copeland se separaron. Después, el primero inició su carrera en solitario; aún le vi tocar tres veces más, pero sus canciones ya no tenían la misma capacidad de conmover que con The Police; y él lo sabía.
“Message in a Bottle” (Mensaje en una Botella) es, para muchos, el tema más popular del grupo. La noche del 24 de febrero de 1979, The Police estaban tocando en el Hatfield Polytechnic College, cerca de Londres. Tenían sólo dos Lp’s en el mercado: “Outlandos d’Amour” y “Reggatta de Blanc”. De este último disco, el primer single fue “Message in a Bottle” y aquella noche lo tocaban por primera vez. Dice Sting: “This next tune… is the first time… it’s ever been played in public. This is a sort of baptism. Interesting. This is called…I hope that someone gets my ‘Message in a a Bottle’”
“La próxima canción… es la primera vez… que se toca en directo. Es una especie de bautismo. Interesante. Se llama…espero que alguien reciba mi ‘Mensaje en una Botella”
Memorable.


sábado, 25 de abril de 2009

Carta de Margaret Roper a su padre


En mayo de 1534, Margaret Roper, la hija de Thomas More –quien había sido Gran Canciller de Inglaterra desde 1529 a 1532– escribe esta carta a su padre, encarcelado en la Torre de Londres desde hacía unos días. Allí se encuentra por deseo del monarca inglés, Henry VIII, gran amigo y admirador de More.
Hacia 1525 el rey ha perdido la esperanza de que Catalina de Aragón (hija de los Reyes Católicos y viuda de Arthur, el hermano de Henry) le dé un heredero. Entra también en escena Anne Boleyn, por quien el rey –que ya había tenido antes otras aventuras extramaritales– sentía una vehemente pasión. Para terminar de complicar la cuestión, Henry pudo sentir también algún tipo de escrúpulo de conciencia por haberse casado con la esposa de su difunto hermano. El rey pide a Roma que declare la nulidad de su matrimonio con Catalina de Aragón, pero la respuesta se retrasa. Esto le cuesta el puesto (y acaso la vida) a Wolsey, Gran Canciller de Henry VIII, quien fallece súbitamente en 1530, después de haber sido acusado de traición.
Cuando More acepto el cargo de Gran Canciller en 1529, el rey le asegura que nunca le hará ir contra su conciencia; pronto se demostrará lo contrario.
El 15 de mayo de 1532 el clero inglés se somete por completo a Henry VIII como cabeza suprema de la Iglesia de Inglaterra. Un día después, More renuncia a su cargo de Gran Canciller, argumentando motivos de salud. El Acta de Supremacía, que reconoce a Henry la autoridad sobre la Ecclesia Anglicana también fue ofrecida a More para que la acatara con juramento; él no lo hizo, alegando motivos de conciencia. Desvinculado de la autoridad de Roma, Henry declara nulo su matrimonio con Catalina (mayo de 1533); en enero de ese mismo año, el rey había contraído con Anne Boleyn, que ya estaba embarazada. More no asiste a la boda de su rey y esto enfurece a Henry.
En Marzo de 1534, el rey obliga a sus súbditos a jurar, bajo pena de alta traición, el Acta de Sucesión. More es llamado a Westminster el 13 de abril para que acate el documento. Aunque el texto principalmente legitima a los herederos del matrimonio entre Henry y Anne Boleyn (a esto More no se oponía), niega también la autoridad del Papa en cuestiones matrimoniales. More también lo rechaza y guarda silencio sobre sus motivos. Cuatro días después, entra como reo en la Torre de Londres de donde no saldrá vivo.
Incluyo la primera carta que su hija Margaret remitió a su padre después de su encarcelamiento (mayo 1534). Está sacada de mi libro ‘Padre Mío Bueno’. Margarita Moro Roper: Perfil biográfico y Epistolario. (Madrid: Rialp, 2007). Pese a que Meg -así la llamaba su padre cariñosamente- y More siempre se escribían en latín, la correspondencia que se conserva después del encarcelamiento está en el inglés del siglo XVI; ya se ve que no estaban para latines.

Padre mío bueno

No es para mí un pequeño sosiego, pues no puedo hablar contigo como haría si tuviera los medios, al menos deleitarme en este tiempo amargo de tu ausencia por los medios que tengo a mi alcance, escribiéndote tan a menudo como puedo y leyendo una y otra vez tu carta tan llena de fruto y deleite, fiel mensajera de tu mente virtuosa y espiritual, libre de todo amor corrupto por las cosas mundanas y tan firmemente prendida sólo del amor de Dios y del deseo del cielo, como corresponde a un muy sincero adorador y fiel siervo de Dios, el cual no dudo, buen padre, sostiene Su santa mano sobre ti y preservará (como ha hecho) tanto el cuerpo como el alma (para que sea una mente sana en un cuerpo sano) y principalmente ahora cuando has abandonado todo consuelo terreno y voluntariamente te has resignado, feliz y completamente por Su amor, a Su santa protección.
Padre, ¿cuál piensas ha sido nuestro sosiego desde que te marchaste de nuestro lado? Seguramente la experiencia que hemos tenido de tu vida pasada y tu conversación tan de Dios, tu saludable consejo y ejemplo virtuoso, y nuestra seguridad no sólo de la continuidad de lo mismo, sino también de un gran incremento por la bondad de nuestro Señor en el gran descanso y gozo de tu corazón desprendido de toda inmundicia terrena y engalanado con la noble vestidura de las virtudes celestiales, un agradable palacio para que el Espíritu Santo descanse, el cual te defienda (como no dudo hará, buen padre, por su bondad) de toda tribulación de mente y cuerpo, y me dé a mí, tu amantísima hija obediente y servidora, y a nosotros, tus hijos y amigos, el seguirte en aquello que alabamos en ti, y como nuestro único solaz, el recordarte y hablar de ti, para que podamos en fin reencontrarnos contigo, padre mío bueno, en la bienaventuranza del cielo que nuestro misericordioso Señor nos ha comprado con su preciosa sangre.
Tu amantísima hija, obediente y que reza por ti, Margarita Roper, la cual desearía por encima de todas las cosas terrenas estar en el lugar de Juan Wood* para prestaros algún servicio. Pero vivimos con la esperanza de que en breve podamos recibirte de nuevo –le rezo a Dios de todo corazón que pueda ser así–, si esa es Su santa voluntad.


*Juan à Wood era un criado de More y, cuando éste fue enviado a la Torre, fue su asistente. Gracias a él conservamos los textos que More escribió durante su prisión, aunque Juan à Wood era analfabeto.

jueves, 23 de abril de 2009

Día del libro




El 23 de abril de 1616 fallecieron dos de los literatos europeos más importantes de las letras universales: Cervantes y Shakespeare.



A decir verdad, esto no es del todo cierto, ya que ambos fallecimientos no tuvieron lugar el mismo día. En realidad, la fecha de la muerte de Shakespeare se refiere al Calendario Juliano, vigente aún en Inglaterra. En los países católicos como España, ya había entrado en vigor el Calendario Gregoriano, que luego se generalizó a todo el Occidente cristiano. La muerte de Shakespeare tuvo lugar diez días después de la de Cervantes, 3 ó 4 de mayo según el calendario del Papa Gregorio.



Desde aquí, me uno a la celebración de la efemérides publicando mi propia traducción del Soneto 17 de Shakespeare. Es uno de los llamados "Marriage sonnets", sonetos matrimoniales, en los que el poeta intenta convencer a su amigo William Herbert de que contraiga matrimonio. Los padres de este joven aristócrata, que tanto estaban ayudando a la carrera del poeta, estaban preocupados de que su heredero quedara sin descendencia...legítima. Decidieron, por tanto, encargar a Shakespeare que convenciera a su hijo.




Soneto 17
Who will believe my verse in time to come
If it were filled with your most high deserts?
Though yet heaven knows it is but as a tomb
Which hides your life, and shows not half your parts:
If I could write the beauty of your eyes,
And in fresh numbers number all your graces,
The age to come would say this poet lies,
Such heavenly touches ne'er touched earthly faces.
So should my papers (yellowed with their age)
Be scorned, like old men of less truth than tongue,
And your true rights be termed a poet's rage,
And stretchèd metre of an antique song.
But were some child of yours alive that time,
You should live twice, in it and in my rhyme.

¿Quién habrá de creer mis versos en tiempo venidero
Si de tus más dulces encantos estuvieran llenos?
Mas bien sabe el cielo que son como una tumba,
Al ocultar tu vida, no mostrando ni la mitad de tu cuerpo.
Si yo pudiera describir la belleza de tus ojos,
Y en un canto nuevo cantar todas tus gracias,
Mentiroso me llamarían el día de mañana:
trazos tan divinos jamás tocaron faz humana.
Y así mis papeles (amarillos por el tiempo)
Servirían de mofa, como viejo que miente más que habla,
Achacando tus merecimientos a la exaltación del poeta,
O a la afectada pompa de antiguas tonadas.
Por el contrario, si algún hijo tuyo entonces viviera,
Dos veces vivirías, en él y en mi poema.

martes, 21 de abril de 2009

Entrevista con Armando Roa Vial


En noviembre de 2007, la editorial Belacqua publicó en España una traducción del poema anglosajón Beowulf, del que se conserva una única copia en el MS Cotton Vitelius A.XV, celosamente guardado en la Biblioteca británica. El autor de esta -hasta la fecha- última traducción al castellano del citado poema es Armando Roa Vial (1967), un poeta y ensayista chileno, que en la actualidad alterna sus tareas literarias con la docencia en la Universidad del Desarrollo en Chile.

Tras contactar con él a propósito de su traducción, amablemente accedió a que le remitiera una breve entrevista sobre el texto de la misma.


Eugenio Olivares: ¿Qué te gustaría destacar de entre lo que has publicado después de 2003?
Armando Roa: De lo publicado con posterioridad a ese año me gustaría destacar “Cántico del Sol”, que reúne una muestra bastante grande de la poesía de Ezra Pound y, también, un libro que está por salir, “Ejercicios de Filiación”, que reúne la poesía que he escrito entre 1998 y el 2008.

E.O.: Se ha dicho de ti que eres el mejor traductor chileno. ¿Dirías que la publicación de tu Beowulf fue un acontecimiento en el mundo editorial de tu país? ¿Hasta qué punto el hecho de que tu nombre aparezca como traductor del poema ha contribuido a que el lector medio chileno conozca este texto? ¿Lo equipararías, salvando las distancias, con lo sucedido con la traducción de Seamus Heaney en el mundo de habla inglesa?
A.R.:Eso del mejor traductor chileno es a todas luces una exageración. Lo que ocurre es que aquí hay poca cultura “traductoril”, la traducción no es considerada aún un género con credenciales propias, y somos muy pocos los que nos dedicamos a este oficio. La edición de Beowulf efectivamente provocó mucho impacto, aunque a decir verdad no me extrañó, ya que en Chile hay un buen público lector, aunque no tengamos un medio editorial poderoso y arriesgado, como ocurre en Argentina y en España.

E.O.:¿Qué otras traducciones en español conoces del poema? ¿Qué opinión te merecen éstas en general y, particularmente, el Beowulf de tu compatriota Orestes Vera (1959)? Me gustaría que me hablaras un poco de él. En particular, ¿sabrías decirme cómo es que acabó traduciendo un poema en inglés antiguo para una editorial española? Hay otro chileno que parece ser clave en el Beowulf de 1959. Me refiero a Carlos Sánder, Cónsul General de Chile en la España de Franco y antiguo alumno de Orestes Vera.

Conocía desde luego la traducción de los hermanos Lerate, publicada en Alianza, uno de los textos obligados que tuve a la vista a la hora de traducir y con el que siempre me voy a sentir en deuda. Es una traducción rigurosa desde un punto de vista interpretativo, aunque a mi juicio flaquea en su estructura rítmica al tratar de forzar las estructuras silábicas variables del anglosajón en el endecasílabo castellano y, también, por al abuso del hipérbaton, que le resta naturalidad y espontaneidad al discurso. La de Orestes Vera, todavía un desconocido en mi país, la conocí después de terminar mi versión, al revisar bibliografías publicadas en Gran Bretaña sobre el Beowulf. Su traducción es notablemente fluida . No sé los detalles de cómo pudo editar en Aguilar, pero me parece un magnífico ejemplo de diálogo literario gozoso entre latinoamérica y España, un diálogo que hoy se echa de menos, a pesar de compartir el patrimonio idiomático. Por dar un solo ejemplo: es poco o nada lo que se conoce en latinoamérica de la poesía española a partir de Gil de Biedma o Blas de Otero; a su vez, en España, la poesía latinoamericana de los últimos cincuenta años, tan importante para la revitalización del idioma es, salvo algunas honrosas excepciones, sistemáticamente ignorada. Respecto a Carlos Sánder, efectivamente tuvo un papel destacado apoyando en España la publicación del trabajo de Orestes Vera. Sander era funcionario diplomático pero al mismo tiempo un distinguido poeta y periodista.

E.O.: Tu encuentro con Borges parece definir claramente el despertar de tu vocación como anglista, aunque luego te dedicaras al estudio de las leyes. Borges estudió inglés antiguo por su cuenta; también lo hizo Orestes Vera, antes incluso que el anterior (según tú mismo me has comentado). ¿Tu formación en esta lengua es también la de un autodidacta?

A.R.: Sí, el encuentro con Borges, un escritor al que adoro, fue muy decisivo, particularmente cuando tuve la oportunidad de escucharlo recitar, con su voz gutural, en anglosajón. Se sabía de memoria el “Padrenuestro” y, también, algunos pasajes de “La Batalla de Maldon”. El inglés antiguo lo he estudiado por mi cuenta; empecé en segundo o tercer año de Universidad, mientras estudiaba Derecho, y me queda todavía mucho, muchísimo por aprender.

E.O.: Leyendo tu traducción de Beowulf, me doy cuenta de que has escrito un texto bastante libre, omitiendo abundantes detalles que aparecen en el poema original ¿Qué texto o textos has seguido para escribir tu versión? ¿Has consultado alguna traducción al castellano?

Siempre que traduzco consulto y tomo elementos de otras traducciones, me parece de rigor hacerlo, ya que al final es un trabajo acumulativo y mancomunado, más aún en un poema anónimo como el Beowulf, que circuló entre diversos copistas que lo fueron rescribiendo y enmendando, sin cuidarse de algo tan accidental como la autoría. De las ediciones en inglés moderno me sirvieron muchísimo las de Bradley, Donaldson y Seamus Heaney; de las españolas, la de los hermanos Lerate. En cuanto a la de Orestes Vera, sólo pude conseguirla cuando el trabajo ya estaba terminado. La mía es, además, como tú bien dices, una versión muy libre. Es parte de una estética personal: traducir es, para mí, un ejercicio de reescritura.

E.O.: Abundando en lo mismo, ciertamente, tu traducción no es literal –algo que no considero, a priori, ni positivo ni negativo–. Hay pasajes de gran belleza. Disfrutas jugando con las palabras, usas una vasta variedad de adjetivos, creas tus propias perífrasis, empleas la aliteración, … ¿Qué método seguiste o qué quisiste priorizar? Aunque sea una dicotomía excesivamente excluyente, ¿prefieres antes una traducción bella a una traducción literal?

A.R.: Lo de las perífrasis y, especialmente, el uso de las aliteraciones, fueron opciones personales para privilegiar los hallazgos retóricos y prosódicos que me parecen más relevantes de la poesía anglosajona. Respecto a la dicotomía fidelidad/belleza te lo respondo de esta forma: no hay mayor infidelidad a un poema, al traducirlo, que privarlo de belleza, amputarlo o hacerlo cojear. La verdad de un poema se juega en eso. Muchas veces, además, se confunde fidelidad con servilismo literal, olvidándose que todo texto es abierto y nunca un texto definitivo “fruto de la superstición o el cansancio” como diría el maestro Borges.

E.O.: Tu traducción de Beowulf aparece en Chile primero en 2006 y luego en 2007. Tu introducción y el artículo de Tolkien “The Monsters and the Critics”, ¿preceden a ambas ediciones o sólo a la segunda? Respecto al ensayo de Tolkien. ¿se trata del texto original en inglés o de una traducción, y si es así, de quién?

A.R.: En latinoamérica, específicamente en Colombia y en Chile, aparecieron las dos ediciones con el texto de Tolkien –tomado de la versión publicada de ese ensayo por Minotauro- y con la introducción mía.

E.O.: La edición española de tu poema no incluye ni la introducción, ni el artículo de Tolkien. La obra se publica en España en noviembre del 2007, coincidiendo con el lanzamiento de la película Beowulf de Robert Zemeckis, con Angelina Jolie en el papel de la madre de Grendel. El resultado ha sido que un texto cuidado ha pasado desapercibido entre los estudiosos de la literatura medieval inglesa. ¿Qué tipo de lector tenías en mente al preparar tu traducción?

A.R.: Lo que me cuentas de una edición española sin ninguno de esos textos me sorprende y me enoja, ya que jamás he autorizado una edición para España, y menos una edición incompleta. Sea como fuere, efectivamente se trata de una versión no pensada para lectores especializados.

E.O.: No me resisto a preguntártelo: siendo tú un poeta ¿por qué no una traducción en verso?

A.R.: Porque la prosa me pareció más plástica, cómoda y natural para un poema esencialmente narrativo.

Muchas gracias,

Jueves 9 abril 2009

lunes, 20 de abril de 2009

Los sonetos de Shakespeare




Coincidiendo con el cuarto centenario de la aparición en 1609 de los sonetos de William Shakespeare, la editorial Galaxia Gutenberg acaba de publicar Sonetos y Lamentos de una amante. Es ésta una buena ocasión para (re)leer parte de la obra poética del dramaturgo inglés, que siempre se consideró a sí mismo un poeta –aunque el público le recuerde por sus tragedias–.
El Mundo publicó hace unos días una breve reseña del libro publicado por Galaxia Gutemberg, incluyendo unas palabras del traductor (nada nuevo), amén de una grosera caricatura de Shakespeare; ya se sabe, estos días hay que ser iconoclasta. También El País ha celebrado también la iniciativa, mencionando además otras traducciones anteriores: Pedro Pérez Prieto (Nívola) y Antonio Rivero Taravillo. Yo, por mi parte, añado la que aparecía en las Obras Completas de Shakespeare (Ed. Luis Astrana Marín. Madrid: Aguilar), publicadas en 1929. Por cierto, están todas volcadas en esta interesante página web:


http://shakespeareobra.wordpress.com/

jueves, 16 de abril de 2009

Clase de aliteración


Clase de aliteración*

Aborto alitera con Bibiana.
Blas y Alba nunca vinieron,
Con los baberos de color blanco.
-¡Salvemos a las ballenas!

Hay cuerpecitos de habichuela
En las bolsas de basura.
Biberones envenenados.
-¡Salvemos al burro ibérico!

Bu, bu, ba, ba, abba, …
Devuélveles la vida.
Violencia generacional.
-¡Salvemos la selva Brasileña!

Equisuvei, ¿embarazo no previsto?
-No bebas, no tabaco.
-No votes.
-Aborto libre.

Bebés en el vientre observados,
En busca de desviaciones.
Interrupción voluntaria del embarazo.
IVE, IVA, PIB, IBI

Vida también alitera con Bibiana.


*1.f. Ret. Repetición notoria del mismo o de los mismos fonemas, sobre todo consonánticos, en una frase. 2. f. Ret. Figura que, mediante la repetición de fonemas, sobre todo consonánticos, contribuye a la estructura o expresividad del verso. (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española)

Bienvenidos


Hacía tiempo que la idea de un blog me rondaba la cabeza, pero siempre he tardado mucho en incorporarme a las nuevas tecnologías. Recuerdo que fue el encuentro con el que luego sería -y es- uno de mis mejores amigos, lo que me dio el empujón definitivo para meterme en el mundo de Internet y el correo electrónico; desde entonces mi vida es mucho mas plana, como la pantalla que nos brinda los encantos del mundo virtual. Ahora, de nuevo, otra persona (¡gracias, Rocío!) me ha explicado las nociones básicas para poner en marcha esta ventana al mundo. Me propongo que este blog aparte mis ojos (y los de quienes entren en él) del rectángulo luminoso, y se vuelvan hacia el mundo y hacia quienes habitan en él.

Me gustaría hablar de la belleza que hay en las cosas, grandes y pequeñas. También del dolor y del sufrimiento, del amor y del ruido del mar. Hablaré -cómo no hacerlo- de Dios. ¿Y la familia? También de la familia.

Habrá lugar para los libros, la música y el cine. Los tebeos que leí cuando era niño y aún guardo también tendrán su espacio.

No me olvido tampoco de una afición para la que nunca tengo ya tiempo: mi colección de Madelman (¿te acuerdas? aquellas figuras articuladas de los años 70 con las que jugábamos los que ahora somos cuarentones) y mis miniaturas militares de escala 1/35.

Expondré con claridad lo que no me gusta, sin descuidar la caridad al hablar de aquellos que lo propagan o defienden. Estas son mis reglas de juego; si no rompemos la baraja. Cualquiera está invitado a entrar y participar, con libertad absoluta, pero también con respeto y delicadeza.

Este es "A Blog For All Seasons", un blog -como se dijo de un gran hombre- para todas las estaciones.

Beowulf MS

Beowulf MS
Hwaet!