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viernes, 17 de julio de 2015

Eva y las manzanas

Una madre ve que su hija tiene dos suculentas manzanas, una en cada mano.
Entonces decide ponerla a prueba, para comprobar qué tal anda de generosidad su pequeña.
- ¿Me das una manzana, guapa?
La niña se queda un tanto sorprendida, mira las dos manzanas y duda. Entonces, muerde primero una y luego la otra. Ahora es la madre la que muestra cierta sorpresa, quizás desilusión: ¿acaso ha mordido las dos para no darme ninguna?
Entonces, la pequeña alarga su manita derecha y, con una sonrisa, dice: "Mami, ésta está más rica".
Y yo pienso en las veces en las que saco conclusiones precipitadas y erróneas sobre el comportamiento de los demás -también de quienes me quieren-.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Mi quinto Papa

Nací durante el pontificado de Pablo VI, a quien recuerdo haber visto por televisión rezando el Via Crucis un Viernes Santo; pero claro, eso lo digo ahora: en su momento me parecía estar viendo alguna película de romanos. 
Luego vino aquel hombre de mirada amable, que estuvo tan poco tiempo como Papa y al que -decían muchos- habían asesinado. Eso me hizo prestar un poco de atención, porque sonaba a historia tenebrosa. Pero yo estaba ya con los Ramones. Por eso, cuando el eslavo de ojos rasgados y rostro redondo se asomó al balcón que da a la plaza de San Pedro y dijo aquello de Abrid las puertas a Cristo, yo estaba fuera de juego.
Pero Juan Pablo II tuvo un pontificado largo, tan largo que me dio tiempo a mí a abrirle las puertas a Cristo (sin dejar de oír a los Ramones, que conste). Un hombre anciano, con una voz casi imperceptible, derritiéndose como un cirio. Y recuerdo que alguien me comentaba, con cierta indignación, que aquel hombre encorvado y tembloroso debería ceder su puesto, pues aquello era algo lamentable. 
Por eso me ha producido a mí cierta indignación escuchar a quienes han voceado, ante la renuncia de Benedicto XVI, que este Papa se quitaba de enmedio y que debería, a su juicio, seguir al pie del cañón, como su antecesor. Y es que siempre se puede decir algo: si uno bebe, es un bebedor; si no, un puritano.
Confieso mi particular sintonía con Benedicto XVI, y creo haber leído casi todo lo publicado por él durante su pontificado. Me entusiasma su modo de argumentar, su uso de las fuentes bibliográficas y sus opiniones, siempre tan contrastadas. Por eso, también confieso que sentí cierta tristeza al enterarme de su renuncia, pues estoy convencido de que es una de las cabezas más privilegiadas de este sigo XXI. Me consuela saber que seguirá escribiendo.
Hoy, frente al televisor desde las 18'15 he estado pendiente de la chimenea. Luego han llegado mis hijos y mi mujer; los pequeños por allí incordiando. Me voy a acordar siempre de este día y de la aparición del Papa argentino, cuyo nombre (Francisco I) me  ha recordado al de cierto monarca francés que dio mucha guerra al Emperador Carlos. Hemos rezado por él, en comunión con toda la Iglesia, y hemos inclinado la cabeza para recibir del nuevo Pontífice la bendición Urbi et Orbe, desde la urbe al orbe entero, desde Roma con amor. 
Y estoy deseoso de que empiece a publicar.

domingo, 13 de enero de 2013

Homosexual, católico y célibe

Se llama Philippe Ariño, es francés, profesor, de ascendencia española; también es homosexual y católico. He dejado su orientación sexual para el final, del modo que si me presento a mí mismo, diré: me llamo Eugenio Olivares, soy español y profesor. Puedo añadir que soy católico y, dado el caso, heterosexual. Pero estos datos son poco relevantes. Sin embargo, en el caso del señor Ariño, he referido su homosexualidad y sus creencias porque en el debate actual sobre el llamado “matrimonio” gay en Francia, sus palabras han levantado cierto revuelo –a pesar de la sordina que muchos medios de comunicación aplican a ciertas opiniones discordantes
Resulta que Philippe, que es autor de varios libros y se ha recorrido el pasado año su país dando charlas e interviniendo en los medios, opina que si Hollande "quiere demostrar que es un gran presidente, capaz incluso de contradecirse, que escucha a su pueblo y no a los medios, si quiere que los franceses le consideren por fin como su presidente […] no debe perder la oportunidad única que se le brinda de retirar el proyecto de 'matrimonio para todos'".
Y va más allá: "Todo está muy claro: no estoy convencido que la pareja homosexual sea lo mejor que le puede ocurrir a uno que se siente homosexual de forma duradera. A día de hoy, no me he topado con uniones homosexuales que de verdad sean sólidas, resplandecientes y satisfactorias a largo plazo. Por eso he elegido vivir la continencia, es decir, entregar mi homosexualidad a Jesucristo y a su Iglesia". 
Pero, ¿qué está diciendo este hombre? ¿eso cómo se come?: "he abandonado definitivamente el ligoteo, la masturbación y la pornografía, porque me dí cuenta de que estaba prisionero y triste cuando me obligaba a mí mismo a soñar y a experimentar el amor homosexual.[...]He entendido que, en amor, es difícil servir a dos amos: el Dios Jesús encarnado en la Iglesia y en la diferencia entre los sexos y, por otra parte, el amor que disuelve la diferencia entere los sexos, es decir, el amor homosexual".
Philippe habla de conciencia, de dirección espiritual y de que "el camino católico es liberador: para la Iglesia católica, una persona homosexual, aunque sienta una atracción física seria y real hacia otra persona del mismo sexo, siempre será libre de no dejarse reducir a la homosexualidad y de no plasmarla en forma de pareja".
A muchos les resultará disonante que este hombre hable del amor homosexual, de una orientación que "aunque pueda ser profunda, no es fundamental: el hombre es algo más que sus fantasmas genitales o sus sentimientos del momento. Está llamado a algo más grande, más duradero, más objetivo y más libre". Su opción vital, como la de un heterosexual que opte por el celibato, es un ejercicio supremo, real, de la libertad: "Y como estoy convencido que el Espíritu Santo, muy especialmente mediante el don del bautismo, está presente en el corazón de cada ser humano, pienso que también se expresa a través del sentido común, de nuestra libertad y de nuestra conciencia. Sí: mi observación de lo real, a la luz de la Iglesia, me ha ayudado a optar por la castidad".

domingo, 26 de agosto de 2012

viernes, 6 de abril de 2012

Nota de una ejecución

Hoy ha sido ejecutado Jesús, también llamado el Cristo, el Nazareno, o el Rey de los judíos.
Varón, natural de Belén de Judea, nacido en tiempos del emperador Augusto y siendo Herodes el Grande rey de Judea. Pasó la mayor parte de su infancia y juventud en Nazareth (Galilea). Su lengua materna era el arameo, en su variante dialectal galilea. Es probable que conociera también el griego, el hebreo e incluso el latín.
Trabajó de artesano, habiendo aprendido el oficio de su padre.
Cumplidos los treinta años, Jesús comienza una actividad incesante que le lleva a recorrer Galilea, así como las regiones de Decápolis y Fenicia. Durante estos años, su actividad no entra en conflicto con la autoridad romana, aunque sí despierta el recelo de fariseos, saduceos y herodianos. El consejo supremo y tribunal de justicia judío, Sanedrín, encuentra que Jesús presenta una amenaza para el judaísmo, así como para la difícil relación con las autoridades romanas. Jesús es apresado en Jerusalén (Judea), a donde se desplazó con sus seguidores para celebrar la pascua. En un juicio sumarísimo, Caifás y Anás (su suegro) condenan a muerte a Jesús por blasfemo: el reo ha osado llamarse a sí mismo hijo de Dios. Dado que ellos no pueden ajusticiar al nazareno, presentan a Jesús ante Poncio Pilato, procurador de Judea; éste reside habitualmente en Cesarea de Filipo y se encuentra en Jerusalén para seguir de cerca las fiestas judías de la pascua, en previsión de que haya alborotos. El sanedrín acusa a Jesús ante Pilato de ser un agitador, enemigo del César. El romano, temiendo una revuelta, lo condena a muerte. Puesto que se trata de un enemigo del estado y sin ciudadanía romana, el reo ha de ser crucificado, la más infamante de las ejecuciones.
El lugar de la ejecución es el Gólgota (en arameo) o Calvario (en latín), que se encuentra fuera de las murallas de Jerusalén. Jesús lleva la cruz, o el madero horizontal hasta allí. Se le desnuda por completo y se le clava al madero, que posteriormente es izado. Otros dos malhechores son ejecutados con él. Los crucificados suelen morir por asfixia, en una muerte larga y dolorosa. Si la agonía se prolonga en exceso, se quiebran las piernas de los reos para acelerar la muerte; con Jesús no hizo falta, pues ya estaba muerto, probablemente debido al severísimo castigo de la flagelación. Sin embargo, sí se le atravesó el corazón con una lanza para asegurar su muerte.
Tras descolgar su cuerpo, se depositó su cadáver en un sepulcro propiedad de José de Arimatea. El cuerpo es envuelto en una sábana y la cabeza en un sudario. Todo se hizo apresuradamente, pues se acercaba el Sábado judío que prohíbe cualquier actividad física, incluido dar sepultura. No hay tiempo de limpiar el cadáver, ni de ungirlo con aceites y perfumes funerarios. Su estado es lamentable. Junto a las heridas de los clavos y la lanzada, la espalda, brazos y piernas muestran las llagas de la flagelación. La cabeza ha sido perforada por decenas de espinas, y el rostro muestra contusiones de todo tipo.

jueves, 29 de marzo de 2012

Una huelga en primavera

Hoy estaba convocada la primera huelga general de la era Rajoy. Yo he ido a trabajar, como también lo hice el día de la última huelga del gobierno ZP.
Hoy estaba convocada, también, la Fiesta de la Primavera, aunque en vez de "la Fiesta" (como si fuera única), debería ser "una Fiesta" u "otra Fiesta": la de hoy ha sido la segunda, y se espera otra más.
Tengo que decir que, por lo que he visto en la calle, se ha notado más la segunda concentración que la primera. Quiero referir tres detalles, brevemente.
Al bajar a la Universidad, apenas si me he cruzado con dos alumnos. Pero claro, no sé si estaban de huelga o de Springtime Party. Al intentar entrar al edificio donde tengo mi despacho, el sistema de apertura (una célula sobre la puerta) no ha funcionado; ése suele ser el caso los Domingos y fiestas de guardar: hay que usar una llave magnética personal para acceder. Esto me ha extrañado un poco ¿no?
Ya en mi despacho he saludado a otros compañeros y, con sorpresa (la segunda), me han dicho que no funcionaba el sistema de aire acondicionado/calor: son unos splits que hay en el techo de cada dependencia, accionados por un dispositivo en la pared (al que no llegaba electricidad). Pero, bueno, ¿acaso no hay que respetar el derecho de quienes no secunden el paro? Luego resulta que la participación ciudadana en las huelgas se mide -entre otras cosas- por el consumo de electricidad en los puestos de trabajo: desde luego, mirándolo de forma positiva, hoy me han hecho ahorrar energía.
Ya por la tarde, he ido con mis hijos al dentista (que tampoco ha holgado, ni él ni sus asistentes/enfermeras). Al terminar (serían las 19'00h), nos hemos topado con un grupo de unos 50 manifestantes (también podían ser 40, o podían ser 75) que coreaban consignas. Creo que eran de la CNT. A la cabeza del grupo, había un muchacho con un megáfono. Justo al pasar junto a él, ha gritado: "¡Menos botellón, y más revolución!". Por las barbas del profeta, que me ha llegado al corazón la consigna -aunque creo que su revolución y la mía son distintas-. 
Mientras nos alejábamos, aún he escuchado "¡Gastos militares, para escuelas y hospitales!". También un lema atractivo, pero en seguida he pensado en un término y su definición en el Diccionario de la Real Academia de la Lengua:
Demagogia
1. f. Práctica política consistente en ganarse con halagos el favor popular.
2. f. Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder.

En fin, ya por la noche, decenas de muchachos volvían a casa de celebrar (como Vivaldi) la primavera. Me ha venido a la cabeza la consigna del barbado anarquista.
¡Viva la Revolución!

sábado, 18 de febrero de 2012

¡Hartosopas!

Es muy fácil mostrarse ácido, extremadamente crítico con lo que nos rodea; eso puede hacerlo cualquiera, a poco que sepa usar el lenguaje con un poco de destreza. El sarcasmo, la ironía son recursos usados, con demasiada frecuencia, por los aspirantes a Pepito Grillo, a Visionario o a la voz que clama en el desierto.
Hace tiempo entendí que la crítica mordaz es la máscara tras la que se ocultan perezosos, indolentes, apáticos, resentidos y cobardes. Hay excepciones, honrosas y honradas, pero ese nihilismo de salón, de vientres ahítos y camisas de boutique es, en el fondo, una actitud cobarde, porque nada aporta, nada hace por contribuir a mejorar lo que se censura con una sonrisa de autocomplacencia. Y es que  el vitriolo que llevan esas maldiciones es directamente proporcional al gusto que uno encuentra en releerse (y relamerse). Son hijos ingratos (bastardos) de una sociedad –más o menos enferma-, de la cual se han amamantado y ahora tratan con desprecio. Ser cínico es gratis, sencillo, y, además, viste. Es esa pose a lo Hamlet que gusta tanto en ambientes leo-un-poco, veo-cine-de-autor y ¿hace-una-raya?
En fin, como dijo el filósofo andaluz: “Que no pasa na, pero serlo lo eres”.

martes, 24 de enero de 2012

Niñ@s y niñ@s

Hoy en las noticias han referido un suceso que roza lo esperpéntico. Resulta que una pareja decidieron hace ya algún tiempo educar a su retoño, sin tener en cuenta su sexualidad, o sea, ni como niño, ni como niña, más bien como niñ@. La idea era que, cuando tuviera ya cierta edad, la criatura elegiría su género, esto es, si quería ser chico o chica. Habiendo cumplido los 6 ó 7 años de edad,  Antoñit@ (por poner un nombre), ha decidido que quiere ser un nene, y sus padres tan contentos, porque Antoñito ha hecho uso de su libertad a tan temprana edad. Digo yo que, en esa misma línea de actuación, los padres habrán decidido dejar a su hijo que elija, cuando sea mayor, si quiere ir al cole o no, si quiere leer o ser un analfabeto. Digo yo.
Unos padres canadienses (pues ya me ha picado la curiosidad) han tomado una opción similar: no revelarán a nadie el sexo de su bebé y le educarán en plan neutro. Que luego decida Storm (Tormenta), que así se llama el sujeto (se me están agotando los sustantivos neutros), porque -claro está- no podían los padres elegir ningún nombre que condicionara en un futuro la elección del candidato a nene o nena. Me pregunto si cuando la criatura elija, sus padres y el registro civil le dejarán elegir un nombre acorde a su recién estrenada condición de niño o niña -ya me entendéis, Pedro, Luis, Osiris, o Petra, Luisa, o Nefertiti-, o habrá que llegar a una solución intermedia: Storm John o Storm Lucy. Lo veo complicado.
A decir verdad, todo esto me da escalofríos. Pero esto no ha surgido porque sí; citando al viejo Polonio (de Hamlet), "though this be madness, yet there is method in't" (aunque esto sea una locura, tiene su cosa). Obviamente, la Ideología de Género da carta de modernidad a estas piruetas. Ya sabéis a qué me refiero: tu sexo biológico no tiene que predeterminar (ni necesariamente coincidir con) tu género, dado que la genitalidad que la naturaleza impone (dicen) no tiene que coartar la libertad del ser humano a la hora de elegir un género masculino o femenino. 
Los movimientos de gays, lesbianas, transexuales e indecisos, a mi modo de ver, verán esto con buenos ojos y parece obvio.  El feminismo más radical, en principio, también, como una manera de acabar con la desigualdad hombre-mujer. Pero, me pregunto, si no se  estaría enmascarando el problema, más que solventarlo.
Tengo hijos e hijas. A todos los hemos educado igual, mi esposa y yo: todos juegan al balón, a los muñecos, o a lo que les da la gana; todos hacen sus encargos; todos ayudan con los pequeños. Pero, eso sí, Jaime, desde el principio fue Jaime, Elena, Elena, y así todos los demás.
Por cierto, Antoñito (el niño con el que abría esta entrada), era Antoñito desde que su madre lo trajo al mundo.

sábado, 24 de diciembre de 2011

El mito y la realidad.

Sir James George Frazer
Cuando James G. Frazer (1854-1941) publicó The Golden Bough (La rama dorada) --primero en dos volúmenes (1890), luego en doce (1907–1915), y finalmente en uno (1922)-- causó gran conmoción al establecer que los hombres de las distintas culturas habían creado mitos parecidos, mitos que encerraban una misma intuición sobre el universo y su carácter sagrado. Entre estos sistemas mitológicos, el cristianismo sería uno más. Esta obra fue muy influyente durante la primera mitad del siglo XX, y en ella se encuentra el germen de la llamada “crítica literaria arquetípica”, luego desarrollada por Northrop Frye.
De vez en cuando, en mis tertulias, me encuentro con alguien que, creyendo estar a la última, me habla del nacimiento del dios sol, que muere para luego volver a la vida, o sea, el mismo armazón mítico que parece sustentar la historia de Jesucristo (o, añado yo, la del Caballero Verde en mi amado romance medieval Sir Gawain and the Green Knight). Luego, casi se disculpa mi interlocutor, por hacer que mi fe se tambalee. Yo le tranquilizo, le agradezco su buena fe, y le explico que hace tiempo que ese argumento dejó de ser un problema para la fe en Jesucristo. Y le cuento la historia de dos amigos, J.R.R. Tolkien y C.S. Lewis.
Los mitos, le espetó una vez Lewis a Tolkien, eran “mentiras y, por ende, carentes de valor, aunque fueran susurradas a través de plata”.
“No, no son mentiras” -respondía Tolkien, sosteniendo su pipa con la derecha. Los mitos son el mejor modo –a veces el único- de expresar verdades que, de otro modo, serían inexpresables. Venimos de Dios y de forma inevitable los mitos que creamos (aunque falibles) reflejan fragmentos de la luz verdadera, esa verdad eterna que se encuentra en Dios. Los mitos, aunque desatinados, ponen rumbo (si bien entre vaivenes) hacia el puerto seguro. Exponiendo de este modo la verdad inherente de la mitología, Tolkien quería explicar a Lewis que la historia de Cristo era el mito verdadero, en la raíz misma de la realidad. Mientras que las otras mitologías podían entenderse como manifestaciones de Dios a través de la mente de los poetas, el mito verdadero de Jesucristo era una manifestación de Dios, que se expresa a través de, con y en Él mismo. Dios en la Encarnación se había revelado como el poeta más excelso, Aquel que creaba en su propia Imagen, el poema o el mito verdaderos, reales. Y así, en una paradoja divina, el mito se convertía en la realidad última.
C.S. Lewis
En una carta escrita el 18 de octubre de 1931, Lewis –ya cristiano anglicano- decía: “La historia de Cristo es simplemente un mito real: un mito que nos afecta del mismo modo que los otros, si bien con la tremenda diferencia de que éste ha sucedido verdaderamente; uno debe conformarse con aceptarlo del mismo modo, recordando eso sí que éste es un mito creado por Dios, mientras que los demás son obra de los hombres. Las historias paganas reflejan a Dios que habla a través de los poetas, usando sus imágenes, mientras que el Cristianismo es Dios expresándose mediante aquello que llamamos ‘cosas reales’. Así pues, es verdadero, real, no por ser una descripción de Dios (algo que no podría asumir la mente humana), sino por ser el modo en el que Dios elige para revelarse a nuestras facultades. […] Así Dios se nos muestra mediante un language más adecuado, principalmente la Encarnación, Crucifixión y Resurrección.
El dios nórdico Balder
Trece años más tarde, en su “El mito se hizo realidad”, decía Lewis: “El corazón del Cristianismo es un mito que, al tiempo, es un hecho real. El viejo mito del Dios que muere, sin dejar de serlo, desciende desde el cielo de las leyendas y la imaginación a la historia terrena. Sucede –en una fecha particular, en un lugar concreto—y le siguen una serie de consecuencias históricas. Pasamos de un Balder o un Osiris (que mueren nadie sabe dónde o cuándo) a una Persona histórica que es crucificada bajo el poder de Poncio Pilato. Por el hecho de ser algo real, no cesa de ser mito: ése es el milagro.

Mañana por la noche, en millones de hogares de todo el mundo, celebraremos el nacimiento, en tiempos del emperador Augusto, de Jesucristo. ¡Feliz Navidad!

domingo, 9 de octubre de 2011

Domingo campero

Esta señora lo ha organizado todo
Quienes me conocen saben que soy más bien casero. Llega el fin de semana y la nariz se me pega a la pantalla del ordenador: escribo algo, veo la prensa, chismorreo un poco en el Facebook y veo todo el cine que puedo. Pero claro, tengo una familia numerosa (a la que se ha añadido desde julio una chica de Chicago, hija de unos amigos) y está claro que hay que hacer algo, de vez en cuando.
Hoy hemos tenido una comida con otras familias, lo que significa a) comida estupenda, porque cada mamá lleva lo que mejor sabe preparar; b) reír hasta que te duelen los músculos faciales; y c) "Eugenio, ¿dónde está el pequeño?". 
El lugar escogido ha sido los Jardines de Jabalcuz, un paraje a las afueras de Jaén, junto a un antiguo balneario (creo que hay un volcán apagado, o algo así), donde ahora hay una serie de chalets y zonas verdes.
Antiguo balneario de Jabalcuz
Estábamos unas 100 personas, de las cuales -no exagero- la mitad eran niños. Eso significa que, aunque uno habla con unos y con otros, no se puede perder de vista a los más pequeños: siempre se van a meter por donde menos deben.
Un rincón de los jardines

Aunque sea un tópico, lo hemos pasado en grande, ha merecido la pena y me he prometido a mí mismo repetir con más frecuencia este tipo de reuniones (pero sin abusar).



domingo, 2 de octubre de 2011

Un día con Benigno Blanco (1-10-2011)

De izquierda a derecha: Jesús Trillo-Figueroa, Ricardo Ugarte y Benigno Blanco.
Se celebró ayer en Jaén la VIII Jornada de Estudio, "Ciudadanía y Valores", a la que asistieron unas setenta personas de todas las edades, entre las que me encontraba yo.
Estaban invitados dos ponentes: Benigno Blanco (abogado y Presidente del Foro Español de la Familia) y Jesús Trillo-Figueroa (Abogado del Estado y escritor). El segundo habló de temas tan interesantes como el derecho a la libertad religiosa, el laicismo, o la democracia; pero es del primero de quien quiero contaros algo, con el permiso del señor Trillo-Figueroa.
Benigno Blanco tiene 54 años y su nombre me recuerda a un siniestro personaje que se llama como él: Benny Blanco, un hampón que aparece en la película Atrapado por su Pasado (Carlito's Way, 1993); tendría que habérselo dicho. 
Benigno es de mediana estatura, mirada inteligente y fumador (cuando puede). Pocas veces he escuchado a un orador como él: su discurso es fluído, preciso, coherente y fácil de seguir. Serio, muy serio, pero enormemente ocurrente, intercalando en su torrente verbal referencias cómicas, irónicas o, simplemente, algún que otro taco muy a propósito. 
Ayer nos habló de la razón, la fe, el diálogo y el amor, y todo eso para abordar el tema central: ¿Está en crisis la familia?
Me alegró comprobar que, al igual que yo, Benigno opina que no es la familia la que está en crisis, sino el ser humano. Por eso hay crisis económica, de valores, demográfica, de la educación,...hasta el Real Madrid está en crisis. La (post(post(post(post)))) modernidad voceó su desconfianza en la razón y, por ende, renunció a conocer la verdad de las cosas. Esa búsqueda (obligatoria) que ha definido a la cultura occidental, perfecta fusión de la tradición helenística y judeo-cristiana, fue desechada como tarea estéril. La verdad sobre el hombre, creado por un Ser inteligente y no fruto del azar, no puede ser aprehendida o no existe. El diálogo, herramienta para buscar la verdad, se ha convertido en instrumento para la confrontación, la imposición, la demagogia o la charlatanería.
La familia, basada en la unión entre un hombre y una mujer (una realidad humana, anterior al cristianismo, y santificada por éste como el ámbito más apropiado para que el hombre viva y desarrolle su sexualidad) se cuestiona en su tipología y sus fines: el amor entre los cónyuges y la fecundidad.
Por eso, es necesario defender sin complejos a la familia como institución de derecho natural, mostrando a las claras -abiertamente- la felicidad que acarrea para el ser humano vivir en familia (base de la sociedad), superando egoísmos, manías o, incluso, patologías. Así, cada uno en su ámbito, puede hablar de esta institución como un bien al que no debemos renunciar, algo que implica esforzarnos por adquirir "explicaderas" que nos permitan dar razón de nuestro modo de vida que (no nos engañemos) sigue siendo el que la práctica mayoría de los seres humanos elige libremente. Puede ayudarnos en esta tarea integrarnos en asociaciones, promoverlas nosotros, orientadas a devolver a la familia su verdadera y racional naturaleza.
Siempre hay alguno que se distrae...

lunes, 26 de septiembre de 2011

Los otros herejes

Comenzó el siglo XX con la muerte de Nietzsche, aunque sus palabras declarando oficialmente la muerte de Dios resonaron durante toda la centuria. En un mundo huérfano surgen ideologías cuasi religiosas que pretenden ofrecer sistemas omnicomprensivos: el Comunismo, el Fascismo, el Nacional-Socialismo y el Psicoanálisis  Freudiano. La adhesión que estos sistemas plantean es casi religiosa, en torno a una figura central mesiánica. Así, Lenin, primero, y Stalin después; Mussolini; y Hitler eliminarán cualquier disensión entre sus propios seguidores, auténticos herejes de estas nuevas creencias, que demandaban la fe incondicional de los correligionarios.
Pero este fenómeno no sólo se da en los citados regímenes políticos. En el caso del psicoanálisis, todos aquellos que se desviaron de la ortodoxia freudiana fueron condenados a abandonar la Sociedad Psicoanalítica Internacional (SPI), fundada en 1910 por Freud, a propósito de una idea de su discípulo Sándor Ferenczi; Otto Rank fue el primer secretario de la SPI. Alfred Adlerfue el primero en separarse del grupo (1911), pero después siguieron Wilhelm Stekel en 1912, y (casi violentamente) Carl G. Jung in 1913. Luego desertaron Ferenczi (de forma discreta), Otto Rank, y Wilhelm Reich en la década de los 20. Tras la muerte de Freud, otros fueron invitados a marcharse: Viktor Frankl y Jacques Lacan. Como ha dicho Martin Evan Jay: "Incluso tras la muerten de Freud, la insistencia de sus seguidores en ocultar materiales potencialmente embarazosos entre sus documentos ha reforzado la impresión de que el movimiento psicoanalítico se asemejaba más a una iglesia sectaria que a una comunidad científica (al menos como se concibe a ésta última idealmente)".

miércoles, 17 de agosto de 2011

B16+JMJ

Dos de mis hijos están en Madrid, participando ya de la Jornada Mundial de la Juventud. Hoy han estado en la Misa celebrada en Cibeles.
La afluencia masiva de jóvenes españoles y de todo el mundo ponen de manifiesto que el hombre, también en las primeras etapas de su vida, se siente irremisiblemente atraído hacia su Creador, por ese afán por lo sublime y lo inefable que no puede ser satisfecho por ninguna otra realidad. Entonces, el hombre es libre para seguir ese, podríamos decir, "instinto", aplacarlo con sucedáneos o, simplemente, intentar reprimirlo a lo largo de la vida entera.
A Madrid irán un millón de peregrinos, dos millones, o 500.000 (ya estoy imaginando la crónica de algún diario). Pero se equivoca quien piense que se tratará de una multitud uniforme de niños pijos, mojigatos, seminaristas, monjitas, grupos parroquiales, catequistas, o neocatecumenales. Sin duda,  muchos peregrinos entrarán en alguna de estas categorías, pero la gran mayoría está formada por personas que, pese a sus altibajos, quieren a Jesucristo. Aún más, también estarán jóvenes que dudan, que hace tiempo que no van a Misa, que son escépticos, agnósticos o, simplemente, curiosos. Jesús de Nazareth, hace 2000 años, gustó también de su compañía. Como el mismo Ratzinger decía antes de ser Papa, todos son miembros de la Iglesia, recibiendo en diferentes grados la Gracia de Dios.
La JMJ no es una celebración "de buen rollo", tampoco es un certamen musical de canciones de iglesia, y mucho menos un alarde de "orgullo católico". Es, no me cabe duda, una invitación vitalista, enérgica y alegre a tomarse en serio a Jesucristo, a descubrir la intimidad con Él. El Papa hablará al (co)razón de todos los peregrinos, pero en realidad será el Espíritu Santo quien muestre a cada uno el proyecto que Dios le tiene preparado. Y luego, el hombre hará lo que le dé la gana, pese a quien pese.

sábado, 9 de julio de 2011

Compasión para todos (2)

Hipócrates
Un(a) nuev@ visitante de este blog, Zatza, hace un interesante comentario a mi entrada Compasión para todos. Cuando comienzo a escribir mi respuesta, me doy cuenta de que es demasiado larga, de modo que he decidido ponerla como una nueva entrada. Ahí va.


Gracias, Zatza. Por supuesto, esto es un espacio abierto a las diferentes opiniones, siempre que se manifiesten -como es tu caso- con respeto.
Claro, los seres humanos tienen derecho a morir dignamente (en eso estamos de acuerdo). Ahora bien, ¿qué es una muerte digna para un ser humano? ¿Acaso el suicidio asistido? Digo esto porque la denominación "muerte digna" ha pasado a ser sinónimo de eutanasia, cosa que no es cierta.
Opino que cualquier acción (u omisión) que busque como fin la muerte de una persona, para evitarle el dolor, o poner fin a una vida debilitada o disminuida, es un homicidio, se cuente o no con el consentimiento del enfermo. Se conoce esta práctica como "eutanasia activa".
Otra cosa es que el personal médico (con el permiso del enfermo o, en su caso, de los familiares) pueda poner fin al llamado "ensañamiento/encarnizamiento terapéutico": aplicar una serie de tratamientos desproporcionados a los fines que se esperan obtener. Cosa muy distinta es dejar de suministrar tratamiento, alimento o agua al enfermo, con la intención de privarlo del cuidado adecuado o que muera por inanición. Es la llamada "eutanasia pasiva".
No es "eutanasia", por último, aplicar al paciente cuidados paliativos que aminoren su dolor (aún cuando se sepa que de ellos pueda derivarse su muerte, que no se busca como fin). Es ésta una labor noble y caritativa, acorde con la dignidad del ser humano.
En la antigua Grecia, parece ser que la eutanasia no planteaba problemas morales: una "mala" vida, no merece ser vivida. A esto se opuso frontalmente el médico Hipócrates -el del juramento hipocrático-, que prohibía la "eutanasia activa" y la ayuda para cometer suicidio. Ésta es también la postura de las asociaciones médicas. Así, la Asociación Médica Mundial condena y considera contrarios a la ética, tanto el suicidio con ayuda médica como la eutanasia, recomendando los cuidados paliativos. El Comité Permanente de Médicos Europeos anima a todos los médicos a no participar en la eutanasia, aunque sea legal en su país, o esté despenalizada en determinadas circunstancias. Por último, la Organización Médica Colegial de España considera que “la petición individual de la eutanasia o el suicidio asistido deben ser considerados generalmente como una demanda de mayor atención pudiendo hacer que desaparezca esta petición aplicando los principios y la práctica de unos cuidados paliativos de calidad”.
¡Uff! 

viernes, 1 de julio de 2011

Uno más, ni más, ni menos.

Cuando nació mi primer hijo – este año cumplirá 17 –, yo tenía 27 años. Acababa de empezar en la Universidad de Jaén (como profesor Asociado a tiempo completo) y estaba terminando mi tesis doctoral. Vivíamos en un pueblo de Jaén y mi esposa no trabajaba. Yo solía ir a una de las Parroquias para asistir a la Santa Misa. Entre semana, a las 8’00, además del cura, había tres o cuatro señoras mayores, un discapacitado psíquico muy popular (i.e., el tonto del pueblo), un matrimonio, y yo. En seguida, las señoras – que realizaban distintos encargos en la Parroquia – hicieron por conocerme, invitándome seguidamente a hacer las lecturas o unirme al coro (ellas tres) durante la celebración de la Eucaristía. Recuerdo que leí en un par de ocasiones y quedaron tan entusiasmadas, que me encomendaron el encargo sine die. Yo les expliqué que de ningún modo lo quería para mí, pues, la verdad, no me hacía ninguna gracia. Aquello las dejó un tanto decepcionadas. Tampoco quise participar en el coro, de modo que aquel trío de buenas mujeres no aumentó a cuarteto: me horrorizaba pensar en una especie de Boney M parroquiano, interpretando los Christian Church hits “Mi barca”, “Juntos como hermanos” o “Tan cerca”. Ya no se les ocurrió pedirme que pasara el cestito para la colecta.
En mi modo de ver las cosas, un cristiano laico, un seglar, para poco en la Parroquia, y menos en la sacristía. Asistirá a la Santa Misa, claro está, y pasará por el templo para recibir sacramentos (bautismo, confesión, matrimonio, confirmación, principalmente). Pero su lugar está donde todos los demás hombres, viviendo su fe no sólo en la iglesia, sino principalmente fuera de ella, porque no es planta de invernadero. Por eso, sin verse fuera de lugar, actuará como cristiano en todos los ambientes. Por eso, también, defenderá sus ideas, legítimamente, como lo hace cualquier otro y respetando las reglas del juego. Y por eso, sin hacer alarde de nada, no dejará su fe relegada al ámbito privado, doméstico, íntimo, aunque en ocasiones eso implique ir contra la corriente o las modas. Pero como dicen los americanos, this is a free country o I pay my taxes.

martes, 24 de mayo de 2011

Bacon para cenar

Francis Bacon dijo: "Reading maketh a full man, conference a ready man, and writing an exact man" (el leer hace completo al hombre, el hablar lo hace expeditivo, el escribir lo hace exacto).

La cita es muy buena, pero me permito añadir: "Pero sólo la oración lo hace humilde".

lunes, 7 de marzo de 2011

El muchacho y la muerte

Creo que no tiene sentido decir que alguien "está muerto", para indicar lo contrario de "estar vivo". Lo segundo, como "estar cansado", "estar contento" o "estar enfermo", indica un estado del hombre, con una duración mayor o menor. La muerte, por contra, no es un estado, sino un hecho puntual que determina el final de la vida de un hombre, como el nacimiento marca su inicio.
Anoche murió un compañero de clase de mi hijo mayor. Tenía casi 17 años; tenía los ojos azules; tenía una novia guapa; tenía gracia; y tenía una moto...
La muerte es grosera, porque nunca viene invitada. Y cuando se va, da un portazo, que resuena en nuestros oídos un tiempo, y luego se olvida, hasta que lo oímos de nuevo.
La muerte es grosera, porque muestra a las madres sin maquillar, con todos sus años encima; porque muestra a los padres llorando como niños, con todas sus debilidades.
La muerte es grosera, porque se lleva a un muchacho de su cama, de su pijama, de sus libros, de sus zapatillas de deporte, de su cepillo de dientes, y los deja ante nuestros ojos, para que sepamos que él ya no está.
Pero lo peor de todo es que la muerte, con su parafernalia mórbida, nos seduce a pensar que es un estado del hombre, con una duración infinita. El tanatorio, el féretro, el coche fúnebre, los de la funeraria -mal afeitados, con su duelo de quitaypón-, las horribles coronas de flores, los pésames interminables; todo eso (el protocolo de la muerte) puede ocultar esa otra realidad, grabada como anhelo en el fondo de nuestra alma: que el hombre muere para nacer a otra vida, eterna, para la que fue creado.
No le pido a Dios (porque es inútil) que me libre del sufrimiento de ver morir a los seres queridos. Le pido que me de fuerzas para no dejarme seducir por el atractivo oscuro, masoquista, de la muerte.

domingo, 26 de diciembre de 2010

En familia

Hoy, 26 de diciembre, se celebra el día de la Sagrada Familia y, por extensión, de todas las familias cristianas. Por este motivo, hemos rezado el Rosario todos juntos; bueno, casi todos: el pequeño estaba durmiendo la siesta; Elena andaba de un lado a otro jugando; y el mayor se ha ido, antes de terminar, a jugar un partido de fútbol. Así que nos hemos quedado la mamá, más tres, más el que escribe. 
El Rosario es, a priori, una oración larga y monótona: tras unas breves fórmulas iniciales, se rezan 50 avemarías, divididas en grupos de 10 que, a su vez, se inician con el Padrenuestro y terminan con el Gloria. Cada decena corresponde a lo que se llama un "misterio", esto es, un episodio en la vida de la Virgen María. Los misterios, que constituyen un resumen muy didáctico de la vida de la Madre de Dios, se dividen en 4 grupos: Gloriosos, Gozosos, Luminosos y Dolorosos. Según el día de la semana, se rezan unos u otros: Miércoles y Domingos, los primeros; Lunes y Sábados, los gozosos; los luminosos tocan los Jueves; dejando los últimos para los Martes y Viernes. A mí me gusta imaginarme, como en una película, cada uno de esas escenas. ¿Monótono? todo lo contrario.
Después de las 50 avemarías, se reza la letanía. Yo rezo la, así llamada, Lauretana, compuesta por una serie de alabanzas breves a la Virgen. Algunas tienen sabor al Antiguo Testamento ("Torre de David", "Arca de la Alianza"); otras son sencillas ("Madre Amable", "Causa de nuestra alegría"), poéticas ("Rosa mística", "Estrella de la mañana"), o consoladoras ("Reina de la familia").
Jaime (tercero por la derecha), hace un año. nos dibujó a todos
Cuando el Rosario se reza en familia, cada uno puede encargarse de un misterio; hoy ha sido divertido, pues todos querían dirigir las letanías. Desde hoy, rezaremos en familia el Rosario todos los Sábados (yo lo rezo a diario), para que quien quiera se apunte libremente.
Javier (a la izquierda de Jaime) no quiso ser menos

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Os quiero desear a todos una feliz Navidad, junto al Portal de Belén -no se me ocurre otro sitio mejor para celebrar estas fechas-. Mi regalo, en la víspera del nacimiento del Mesías, es un poema de T.S. Eliot (1888-1965). Que lo disfrutéis.


"The Cultivation of Christmas trees"
"El cultivo de los árboles navideños"

There are several attitudes towards Christmas,
Hay varias actitudes hacia la Navidad,

Some of which we may disregard:
Algunas de las cuales podemos descartar:
The social, the torpid, the patently commercial,
La social, la torpe, la marcadamente comercial,
The rowdy (the pubs being open till midnight), 
La escandalosa (los bares abiertos hasta la medianoche),
And the childish - which is not that of the child 
Y la pueril - que no es la del niño
For whom the candle is a star, and the gilded angel
Para quien la vela es una estrella, y el ángel dorado,
Spreading its wings at the summit of the tree
Abriendo sus alas arriba, en la punta del árbol, 

Is not only a decoration, but an angel. 
No es sólo ornamento, sino un ángel-.


The child wonders at the Christmas Tree: 
El niño se maravilla ante el Árbol de Navidad:
Let him continue in the spirit of wonder
Dejemos que conserve ese espíritu maravilloso
At the Feast as an event not accepted as a pretext;
Ante la Fiesta, como un acontecimiento que no es pretexto;
So that the glittering rapture, the amazement
Para que el resplandeciente arrebato, el asombro
Of the first-remembered Christmas Tree,
Del primer Árbol de Navidad que se recuerde;
So that the surprises, delight in new possessions
Para que las sorpresas, la delicia ante los nuevos regalos
(Each one with its peculiar and exciting smell),
(Cada uno con su peculiar y emocionante olor),
The expectation of the goose or turkey
La impaciente espera del ganso o del pavo
And the expected awe on its appearance, 
Y la esperada fiesta cuando llega,


So that the reverence and the gaiety

Para que la reverencia y la alegría
May not be forgotten in later experience, 
No se olviden en posteriores experiencias,
In the bored habituation, the fatigue, the tedium, 
En el aburrido acostumbramiento, la fatiga, el tedio,
The awareness of death, the consciousness of failure, 
La certeza de la muerte, la conciencia del fracaso,
Or in the piety of the convert 
O en la piedad del converso
Which may be tainted with a self-conceit 
Que puede estar manchada por el engreimiento,
Displeasing to God and disrespectful to children
Desagradable para Dios y grosero con los niños
(And here I remember also with gratitude
(Y aquí con gratitud recuerdo también

St.Lucy, her carol, and her crown of fire):
a Santa Lucía, su villancico y su corona de fuego):


So that before the end, the eightieth Christmas 
Para que antes del final, en nuestra octogésima Navidad
(By "eightieth" meaning whichever is last) 
(Entiéndase por "octogésima" la última )
The accumulated memories of annual emotion 
Las memorias almacenadas de cada emoción anual
May be concentrated into a great joy 
Se concentren en un gran gozo
Which shall be also a great fear, as on the occasion 
Que será también un gran miedo, como el de aquella ocasión
When fear came upon every soul:
Cuando el miedo vino sobre cada alma:
Because the beginning shall remind us of the end 
Porque el principio nos recordará el final
And the first coming of the second coming.
Como la primera venida, la segunda.


Beowulf MS

Beowulf MS
Hwaet!