jueves, 16 de junio de 2011

La primera carta de Jack

A finales de septiembre de 1888, la Central News Agency (Agencia Central de Noticias) de Londres recibió una carta anónima, escrita el 25 y sellada el 27 del mismo mes. Dos días más tarde, la remitieron a Scotland Yard. El contenido de la carta hacía referencia a unos hechos que, desde hacía más de un año, tenían ocupada a la policía londinense.

25. Sept. 1888.
Dear boss
I keep on hearing the police have caught me but they wont fix me just yet. I have laughed when they look so clever and talk about being on the right track. That joke about Leather Apron gave me real fits. I am down on whores and I shant quit ripping them till I do get buckled. Grand work the last job was. I gave the lady no time to squeal. How can they catch me now. I love my work and want to start again. You will soon hear of me with my funny little games. I saved some of the proper red stuff in a ginger beer bottle over the last job to write with but it went thick like glue and I cant use it. Red ink is fit enough I hope ha. ha. The next job I do I shall clip the ladys ears off and send to the police officers just for jolly wouldnt you. Keep this letter back till I do a bit more work, then give it out straight. My knife’s so nice and sharp I want to get to work right away if I get a chance.
Good luck
Yours truly
Jack the Ripper.
[I hope you] Don't mind me giving the trade name. 
[I] wasnt good enough to post this before I got all the red ink off my hands 
curse it. 
No luck yet. They say I’m a doctor now ha ha.



Querido jefe
Sigo oyendo que la policía me ha atrapado, pero no me van a echar el guante aún. Me río cuando aparentan ser tan inteligentes y comentan que están sobre la pista correcta. El chiste sobre el Mandil de Cuero hizo que me tronchara. Le tengo manía a las putas y no dejaré de destriparlas hasta que de verdad me amarréis. El último fue un trabajo imponente. No le di tiempo de chillar a la dama. Cómo me van a coger ahora. Me encanta mi trabajo y quiero empezar otra vez. Pronto volveréis a oír de mí y mis divertidos jueguecitos. Guardé un poco de la sustancia roja en una botella de cerveza de jengibre después del último trabajo para escribir, pero se puso espesa como la cola y no puedo usarla. Espero que sirva la tinta roja, ja, ja. En el próximo trabajo le cortaré las orejas a la dama y se las enviaré a la policía sólo por             divertirme ¿no lo harías tú?. Conserva esta carta hasta que trabaje un poco más, luego puedes hacerla pública directamente. Mi cuchillo es tan bonito y afilado que quiero ponerme manos a la obra ahora mismo. Si tengo la oportunidad.
Buena suerte.
Atentamente, 
Jack el Destripador.

No os importará que dé mi nombre profesional. No fui lo bastante bueno para enviar esto antes de quitarme toda la tinta roja de las manos. Maldita sea. Sin suerte aún. Dicen ahora que soy un doctor, ja, ja.

(Más información en: http://www.casebook.org/index.html)

domingo, 12 de junio de 2011

Rostros con historia (50)

Jean Marais (1913-1998)
Jaimemarlow deja al descubierto la clave del enigma, breve y contundentemente:

"Película: La bella y la bestia (Jean Cocteau, 1946).
Personaje: la bestia.
Actor: Jean Marais."

sábado, 11 de junio de 2011

El reviniente de Anantis (II)

(viene de http://eugenioolivares.blogspot.com/2011/06/el-reviniente-de-anantis-1.html)

El párroco decidió convocar tanto a sabios como a religiosos para un encuentro en su casa, a celebrarse el Domingo de Ramos. Había que encontrar una cura para aquella calamidad, y ofrecer consuelo a todos los que estaban padeciendo la epidemia. Tras pronunciar un sermón y concluir las ceremonias religiosas, el párroco ofreció un almuerzo en su casa. Mientras tanto, dos jóvenes hermanos – hijos de una victima de la plaga – decidieron que no iban a esperar por más tiempo: el monstruo había matado a su padre y ellos, por su propia seguridad y por vengase, desenterrarían a aquel azote y lo echarían a las llamas.
Llevando palas, se encaminaron al cementerio, preguntándose si tendrían que cavar muy profundo hasta dar con el cadáver. Para su sorpresa, apenas habían dado algunas paladas, cuando encontraron el cuerpo, cuya mortaja estaba hecha jirones. Además, el cuerpo estaba anormalmente hinchado y su cara, enrojecida. Arrebatados por la ira, hincaron la pala en el cuerpo; de la herida abierta manó abundante sangre. Después, llevaron el cuerpo fuera del pueblo y se prepararon para quemarlo en una hoguera improvisada. Pero antes, uno de los hermanos pensó que aquel pestífero cadáver no se consumiría, a menos que se le sacara el corazón. Así se hizo: tras abrir el costado al cuerpo, se extrajo la víscera con la mano. Para cuando el cuerpo estaba en llamas, llegaron el párroco y sus acompañantes, pues habían sido informados.

La pestilencia terminó, tan pronto como aquella bestia infernal  fue destruida.

jueves, 9 de junio de 2011

Rostros con historia (50)

Y para celebrar la entrada nº 50 de esta serie, un personaje "pata negra". 
Película, personaje y actor.

martes, 7 de junio de 2011

El reviniente de Anantis (1)

En la Historia Rerum Anglicanum (cap.XXIV, libro V), el agustino e historiador inglés William of Newburgh (ca. 1136-1198) cuenta el siguiente relato, acaecido hacia 1198.
Un hombre malvado vivía en un castillo, llamado de Anantis. Su pasado era oscuro, pues había llegado huyendo de York, no se sabía si de la ley o de sus enemigos. Tras llegar a Anantis, encontró un trabajo y se casó, más no enmendó sus hábitos. Y sucedió que comenzó a sospechar que su esposa le engañaba. 
Una noche, cuando ella pensaba que se había marchado de viaje, con la connivencia de la sirvienta se subió a una de las vigas que había dentro de su dormitorio y allí permaneció escondido. Desde la altura pudo comprobar que sus sospechas no eran infundadas: ante sus ojos, su mujer se acostó con un joven. El marido tuvo un acceso de rabia y perdió el equilibrio, dando con sus huesos en el duro suelo, junto a la cama de los dos amantes. Quedó muy maltrecho, tanto que su mujer se apresuró a llamar al párroco – el mismo que relataría la historia a William –, con el fin de que, al menos, pudiera confesar sus pecados y recibir la Eucaristía. Pero el pobre desdichado decidió esperar hasta el día siguiente, que nunca llegó para él. 
Se le dio cristiana sepultura, aunque – como señala el narrador – había muerto sin estar en gracia de Dios. Sin embargo, no fue este el final de la historia; más bien todo lo contrario. Poco tiempo después del funeral, el difunto comenzó a abandonar su tumba por la noche y, por obra del mismísimo diablo, deambulaba por el lugar. Le seguía una jauría de perros que ladraban furiosamente, de modo que nadie se aventuraba fuera de sus casas tras la puesta del sol, por miedo a encontrarse con aquella monstruosidad. Al final, la descomposición del cuerpo terminó por contaminar el aire, hasta el punto que muerte y desolación entraron en los hogares como resultado de las pestilentes emanaciones. 
El lugar parecía abandonado, no sólo por la gran mortandad, sino porque los que sobrevivían escaparon de inmediato.

domingo, 5 de junio de 2011

Rostros con historia (49)

Creo que era fácil y difícil.
Fácil, porque la película -Dracula de F.F. Coppola- y el personaje, podían identificarse con cierta facilidad. Jaimemarlow y Lui Prince acertaron la primera y supusieron que se trataba de uno de los religiosos ortodoxos que aparecen al incicio. 
Pero también era difícil, porque había que identificar el actor, cosa que no era sencilla: Lui sugirió que podía ser Anthony Hopkins, y estaba en lo cierto. Después, había que averiguar el nombre de este personaje. Se trata de Cesare (y hay que buscar un poquito para dar con el dichoso nombre). En todo caso, me resultaba curioso que Hopkins interpretara a este religioso (además de a Van Helsing) y no apareciera en los créditos de la película. Son misterios que a uno le gusta resolver.

sábado, 4 de junio de 2011

Ezra Pound: "With Usura"

Dicen que el norteamericano Ezra Pound (1885-1972) era fascista, antisemita y loco. El otro día, un estudiante de Filología Inglesa hizo una exposición sobre un poema de Pound (en realidad fueron dos) llamado "With Usura". Para tal fin, nos puso una grabación del poeta leyendo sus versos. Fue emocionante.
Pound había estudiado Old English en el Hamilton College de Nueva York. Años más tarde tradujo el poema  anglosajón "The Seafarer" al inglés. No gustó mucho a los especialistas, no sé si porque Hamilton College no era la meca de los estudios en inglés antiguo, o porque el traductor era norteamericano. Almorzando un día con Fred C. Robinson en Yale, recuerdo que éste elogiaba la citada traducción, aduciendo que muchas de las críticas vertidas eran más bien sobre su autor y por cuestiones ideológicas.
A lo que iba. Os dejo la grabación de "With Usura". No voy a incluir el  poema, ni su traducción, pues quiero que os fijéis, simplemente, en el sonido del poema y como la repetición de la /r/ da a los versos ese tono áspero, de piedra, antiguo, como el propio rostro del poeta.


martes, 31 de mayo de 2011

Rostros con historia (48)

A ver. ¿Podéis acertar el personaje, el actor y la película?
Ésta tiene su misterio.

Beowulf MS

Beowulf MS
Hwaet!