viernes, 6 de abril de 2012

Nota de una ejecución

Hoy ha sido ejecutado Jesús, también llamado el Cristo, el Nazareno, o el Rey de los judíos.
Varón, natural de Belén de Judea, nacido en tiempos del emperador Augusto y siendo Herodes el Grande rey de Judea. Pasó la mayor parte de su infancia y juventud en Nazareth (Galilea). Su lengua materna era el arameo, en su variante dialectal galilea. Es probable que conociera también el griego, el hebreo e incluso el latín.
Trabajó de artesano, habiendo aprendido el oficio de su padre.
Cumplidos los treinta años, Jesús comienza una actividad incesante que le lleva a recorrer Galilea, así como las regiones de Decápolis y Fenicia. Durante estos años, su actividad no entra en conflicto con la autoridad romana, aunque sí despierta el recelo de fariseos, saduceos y herodianos. El consejo supremo y tribunal de justicia judío, Sanedrín, encuentra que Jesús presenta una amenaza para el judaísmo, así como para la difícil relación con las autoridades romanas. Jesús es apresado en Jerusalén (Judea), a donde se desplazó con sus seguidores para celebrar la pascua. En un juicio sumarísimo, Caifás y Anás (su suegro) condenan a muerte a Jesús por blasfemo: el reo ha osado llamarse a sí mismo hijo de Dios. Dado que ellos no pueden ajusticiar al nazareno, presentan a Jesús ante Poncio Pilato, procurador de Judea; éste reside habitualmente en Cesarea de Filipo y se encuentra en Jerusalén para seguir de cerca las fiestas judías de la pascua, en previsión de que haya alborotos. El sanedrín acusa a Jesús ante Pilato de ser un agitador, enemigo del César. El romano, temiendo una revuelta, lo condena a muerte. Puesto que se trata de un enemigo del estado y sin ciudadanía romana, el reo ha de ser crucificado, la más infamante de las ejecuciones.
El lugar de la ejecución es el Gólgota (en arameo) o Calvario (en latín), que se encuentra fuera de las murallas de Jerusalén. Jesús lleva la cruz, o el madero horizontal hasta allí. Se le desnuda por completo y se le clava al madero, que posteriormente es izado. Otros dos malhechores son ejecutados con él. Los crucificados suelen morir por asfixia, en una muerte larga y dolorosa. Si la agonía se prolonga en exceso, se quiebran las piernas de los reos para acelerar la muerte; con Jesús no hizo falta, pues ya estaba muerto, probablemente debido al severísimo castigo de la flagelación. Sin embargo, sí se le atravesó el corazón con una lanza para asegurar su muerte.
Tras descolgar su cuerpo, se depositó su cadáver en un sepulcro propiedad de José de Arimatea. El cuerpo es envuelto en una sábana y la cabeza en un sudario. Todo se hizo apresuradamente, pues se acercaba el Sábado judío que prohíbe cualquier actividad física, incluido dar sepultura. No hay tiempo de limpiar el cadáver, ni de ungirlo con aceites y perfumes funerarios. Su estado es lamentable. Junto a las heridas de los clavos y la lanzada, la espalda, brazos y piernas muestran las llagas de la flagelación. La cabeza ha sido perforada por decenas de espinas, y el rostro muestra contusiones de todo tipo.

3 comentarios:

  1. Jesucristo hablaba arameo, vale. Que por lo visto no es un dialecto del hebreo, según escuché hace un tiempo; corrígeme si me equivoco en estos comentarios, si quieres, porque estarás muy liado.
    No obstante, Jesucristo conocía esta lengua, el hebreo.
    Me sorprende mucho que digas que quizá conocía el griego y el latín. No es que te contradiga, claro, sino únicamente que me llama mucho la atención. El griego era entonces la "lingua franca", en los ambientes intelectuales y lengua de prestigio y comunicación entre los distintos pueblos. Una persona culta podría conocer algo, al menos, de griego.
    Y el latín era la lengua de "las tropas de ocupación", digamos, de entonces en Palestina. Quizá a la gente no le gustaría oírlo, pero se habría acostumbrado.
    Puede que a muchos judíos tampoco les gustara el griego, por ser también lengua extranjera, propia de una cultura pagana y puede que aborrecible para el pueblo judío y su acendrada tradición.
    Gracias por esta entrada.
    En la tierra en que inventaron la lengua que enseño todavía la gente hablaría lenguas celtas. Me recuerda a algunas películas de combates entre los romanos y los bárbaros locales.
    Solo en las actuales Holanda, Dinamarca, Alemania, se hablarían lenguas sajonas y anglicanas (?, me refiero a la de los anglos), cuyos pueblos, también los jutos, llevarían su lengua a las partes sur y media de la futura Inglaterra, hacia el sigo V aproximadamente.
    Perdona que me haya "enrollado", pero una de las asignaturas que más me gustaron en la carrera fue Historia de la lengua inglesa.

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  2. Gracias, Fernando. Bueno, por alusiones:
    1. Ni digo que el arameo sea dialecto del hebreo, sino que Jesucristo hablaba la variante dialectal del primero que se hablaba en Galilea.
    2. El hebreo era lengua litúrgica y no una lengua viva, en términos generales. Es probable que lo conociera.
    3. Tengo entendido que Palestina (usando el nombre actual de la zona) era una región prácticamente bilingüe donde se hablaba griego y arameo.
    4. ¿Latín? Como ves lo he puesto en último lugar, pues es una posibilidad remota. En todo caso, el Evangelio nos cuenta, al menos, dos conversaciones de Jesús con romanos: con el centurión y con Poncio Pilato. Que hablaran en latín es una opción.
    5. Sajones, anglos y jutas hablaban lenguas germánicas. El término anglicano tiene un sentido religioso-político, nunca filológico.
    En fin, yo también me he venido arriba.
    Abrazo.

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Beowulf MS

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