martes, 11 de diciembre de 2012

Aniversario

Hoy hace 19 años que me casé y miro a mi futuro con optimismo. No soy, en modo alguno, el mejor de los esposos, pero me conformo con mirarla a ella y ver que sigue sonriendo con lo que hago o con lo que digo. Esto, obviamente, es una simplificación de mis aspiraciones por mejorar mi vida matrimonial, aspiraciones que -en otra maravillosa simplificación- se resumen en que ella esté contenta.
En ocasiones, viviría la vida de un soltero (pero entonces, tarde o temprano, sería un "solterón"); otras me gustaría conducir una vespa y no un monovolumen familiar lleno de pasajeros, pero sé que me equivocaría de dirección en el primer cruce; y hay algún día en el que me levantaría y me iría a trabajar sin tener que preparar desayunos, sin decir palabra y sin organizar quién va a recoger a los niños del cole, pero de seguro que, esa noche, al volver a casa, no haría otra cosa que contar (por enésima vez) los cd's y dvd's en la estantería. ¿Y cuántas veces desearía no tener que pensar en cómo hacer para que este hijo conserve la beca, aquel otro apruebe las matemáticas y la niña pequeña deje los juguetes recogidos? Muchas. Pero entonces estaría obsesionado porque se ha roto el grifo, o porque tengo que llevar el coche a revisión, o porque se ha estropeado la impresora.
Y vuelvo a mi esposa, para confesar que no me gustan ni la música que escucha, ni las películas que ve. Me da igual que llueva o haga sol, mientras que ella disfruta con un día despejado. Sé -porque me lo ha dicho- que le disgusta que fume en pipa, coleccione "plásticos" y vea películas de terror. Mientras que ella sueña con viajar por el mundo, yo no saldría de la Biblioteca Británica. Y, si la espero en esta mesa de un restaurante para almorzar, sé que ella buscará otra distinta. Pero cuando cierro los ojos por la noche, o al oírla poner la secadora, o cuando se queda dormida a mitad de alguna película, o al verla llegar del trabajo, ... sé que yo estoy donde tengo que estar, como el acento sobre la vocal, como la foto en el marco, como el bordado en la tela. 

4 comentarios:

  1. Felicidades, Eugenio.
    Me ha gustado la forma como cuentas las cosas.
    Desde Granada, un abrazo; y saludos por casa.
    Fernando

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  2. Felicidades Eugenio! Me alegro mucho de tu, vuestra felicidad y os deseo como mínimo 19 años más así

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  3. ¡¡ que retraso en mi felicitación !!
    La verdad es que el post no tiene desperdicio. Confío en que lo haya leído ella ...
    me quedo con ...
    se resumen en que ella esté contenta...
    le disgusta que ... coleccione "plásticos" (¡qué raro!)

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  4. Bueno, bueno, gracias a todos por vuestros comentarios, que paso a responder individualmente.
    Muchas gracias, Fernando. Espero que nos encomiendes todos los días. Jesús ha bajado de Navarra para pasar en familia las navidades. Está hecho un tiarrón, muy centrado y todo lo demás.
    Lui, Lui, me ha dado mucha alegría leer tus buenos deseos y espero que las cosas te vaya bien a ti también. ¿Por dónde andas? Me llegó un aviso tuyo por linkeldin (o algo así), un portal en el que me dí de alta hace algún tiempo, pero que no uso; he olvidado mi nombre de ususario y password. Me pedías que hiciera algo, pero no he podido. Si me dices qué es, lo intento. Feliz Navidad.
    Mateo, Mateo, Mateo, ella no lo ha leído porque me da un poco de vergüenza; además, ya se lo he dicho a la cara (guapa). ¿Qué tiene de malo coleccionar plásticos? Aunque me pregunto ¿qué tiene de bueno? Morri crismo, Lobato.

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Beowulf MS

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Hwaet!